Mercados al rojo vivo: Wall Street sufrió un golpazo y la incertidumbre global sacude a los inversores
El temor a una "burbuja" en torno a la Inteligencia Artificial y la acción de Nvidia genera una ola de ventas; la Fed mantiene en vilo al mundo financiero sobre si recortará o no la tasa en diciembre.
- Economía
- Nov 21, 2025
El mercado bursátil estadounidense registró una nueva jornada de fuertes caídas el martes, sumándose así a la creciente incertidumbre que ya afecta a los principales mercados de Asia y Europa. La jornada fue altamente volátil en Wall Street, pero finalizó con una marcada ola de ventas que se extendió a lo largo del globo.
Tras un desplome matutino del 1,5%, el S&P 500 recuperó terreno para volver a caer y cerrar con un descenso del 0,8%, ubicándose en 6.617,32 puntos. El Promedio Industrial Dow Jones perdió 498 puntos, lo que representa una caída del 1,1%, finalizando en 46.091,74. Por su parte, el Nasdaq Composite se hundió un 1,2%, cerrando en 22.432,85. Esta dinámica representa un giro radical respecto a la racha alcista casi ininterrumpida que se mantuvo desde abril.
La acción de Nvidia volvió a ser el principal motor de la corrección. La empresa de chips, que tiene una envergadura tal que la convierte en la acción más influyente de Wall Street, cayó un 2,8%. Esta baja elevó su pérdida mensual a más del 10%, un descenso tan pronunciado que en la jerga bursátil se lo denomina «corrección». La ferviente demanda de sus chips de inteligencia artificial le permitió superar brevemente los 5 billones de dólares en valor total, pero los críticos señalan que la euforia por la IA pudo haber elevado los precios demasiado rápido, dejando al mercado vulnerable a un fuerte descenso.
La preocupación por una posible «burbuja de IA» se consolida entre los inversores. Según la última encuesta mensual de Bank of America a gestores de fondos globales, el 45% señaló una burbuja de IA como el principal riesgo con potencial para causar un daño muy grande, superando a posibles problemas en el mercado de bonos, la inflación y las guerras comerciales. Existe también el temor de que toda la inversión global en chips de IA no genere la revolución o rentabilidad esperada, llevando a que un porcentaje récord de inversores afirme que las empresas están «sobreinvirtiendo».
Otros sectores de gran auge también enfrentaron dificultades. El precio del Bitcoin cayó momentáneamente por debajo de los 90.000 dólares, aunque luego recuperó parte de sus pérdidas para ubicarse cerca de los 93.000, un valor significativamente menor a los casi 125.000 dólares que alcanzó el mes pasado. Además, Home Depot contribuyó a la caída generalizada tras un descenso del 6%, luego de reportar ganancias menores a las esperadas, citando la falta de tormentas que impulsarían la compra de materiales, junto a la incertidumbre del consumidor y la presión continua en el mercado inmobiliario.
A nivel macroeconómico, la gran duda reside en la Reserva Federal (Fed). Los rendimientos de los bonos del Tesoro oscilaron en medio de la incertidumbre sobre si la Fed recortará su tasa de interés principal en su próxima reunión de diciembre. La decisión es crucial, ya que las expectativas de continuos recortes de tasas contribuyeron a que los precios de las acciones alcanzaran máximos históricos. Si bien la Fed ya recortó las tasas dos veces este año para impulsar un mercado laboral en desaceleración, la inflación se ha mantenido persistentemente por encima de su objetivo del 2%.
En un contraste notable, los precios del petróleo registraron un aumento durante la jornada del martes, impulsados por las sanciones occidentales a Rusia y el anuncio del inicio de entrevistas para seleccionar al próximo presidente de la Fed. El presidente Donald Trump busca orientar la política monetaria hacia tasas más bajas. Según expertos, la expectativa de una reducción en los costos de endeudamiento, que tradicionalmente estimula la demanda de petróleo, impulsó el mercado. El Brent subió un 0,72% hasta los 64,66 dólares por barril, y el West Texas Intermediate (WTI) avanzó un 1,08%, alcanzando los 60,56 dólares. Sin embargo, analistas advierten que los operadores deben ponderar el impacto del superávit mundial existente frente a las interrupciones causadas por las sanciones al crudo ruso.

