Pese a una mejora mensual, el consumo de febrero fue peor que el registrado hace un año
La Universidad de Palermo estimó que el consumo privado cayó un 1,9% en la compración interanual, aunque, con respecto a enero, mostró una mejora del 1,1%.
- Economía
- Mar 18, 2026
El consumo privado creció un 1,1% mensual en febrero, aunque sigue arrojando números en rojo: un informe publicado por la Universidad de Palermo observó que, en la comparación interanual –es decir, con respecto al segundo mes del 2025–, la variable registró una baja del 1,9%, mientras que en el acumulado del primer bimestre la contracción fue del 1,7%.
El Índice de Consumo Privado (IPC-UP) observó que el nivel de compras acumula tres meses de caídas interanuales: en diciembre bajó un 2,6%, en enero un 1,5% y en febrero un 1,9%. Los desplomes de mayor consideración, sin embargo, se dieron entre diciembre de 2023 y septiembre de 2024, cuando la devaluación que aplicó Javier Milei a días de asumir a la presidencia resintió los bolsillos de los argentinos. Aquí las contracciones más abruptas se registraron en enero (-10%), marzo (-9,9%) y abril (-10,4%).
De lo contrario –y siempre según el relevamiento de la Universidad de Palermo– entre diciembre de 2024 y julio de 2025 el consumo privado mostró sus niveles más altos, con un crecimiento interanual del 18% en marzo, explicado, en parte, por los bajos niveles de comparación registrados en 2024. En agosto del año pasado, en tanto, la medición pasó del 14,3% al 5,7% y, desde ahí, comenzó un camino descendente.
Al poner la lupa sobre las variaciones mensuales, el relevamiento mostró un crecimiento entre febrero y marzo del año pasado, una baja en abril y mayo, un nuevo crecimiento en junio y julio, mientras que en agosto se reportó la caída más alta de la serie (-3,3%) y, si bien en septiembre reputó un 1,8%, volvió a caer en octubre, noviembre y diciembre. El 2026, en tanto, comenzó con cifras más optimistas: en enero el consumo privado creció un 0,2% mensual, y en febrero un 1,1%.
“En la medición desestacionalizada, el Índice de Consumo Privado de febrero de 2026 mostró una suba del 1,1% con respecto al mes anterior. De esta manera, y luego de las bajas registradas desde mediados del año pasado, el índice regresó a niveles similares a los de noviembre de 2025”, señaló el informe.
Y añadió: “Al comparar con el mismo mes de años anteriores, el Índice de Consumo Privado de febrero aún se ubica por encima de los niveles de 2019-2024 pese a posicionarse por debajo de los valores de 2025. De hecho, solo en febrero de 2018 se evidenció un valor más alto que el de este año”.
El consumo privado mostró variaciones positivas en los acumulados anuales 2025, pero empezó el 2026 con una tendencia negativa: en enero cayó un 1,5% y en febrero un 1,7%. En concreto, en el primer bimestre de este año el nivel de compras y ventas es menor que el reportado en igual período del 2025.
¿Cómo se reparte el consumo?
La Universidad de Palermo observó que en febrero cayó la compra de autos 0 kilómetros, de carne vacuna, de cemento y de prendas de vestir y cazado. Por el contrario, mejoraron las ventas de combustibles y de motos.
“La recaudación del IVA registró la cuarta baja consecutiva en la comparación interanual al descontarse el efecto de los precios al consumidor: en febrero de 2026 el impuesto cayó 3,5% respecto de un año atrás. La caída del consumo también se reflejó en la pérdida de dinamismo de los préstamos. En el caso de las compras con tarjetas, por ejemplo, en el segundo mes del año aumentaron 5,8% interanual, y acumularon en el bimestre un alza de 8,7%, cuando durante 2025 habían crecido al 51,6%”, apuntó el informe.
Y añadió: “En el caso de los bienes durables, el crédito hipotecario sostuvo en febrero su tasa de crecimiento de dos dígitos, pero el resto de los indicadores mostraron señales mixtas. Por ejemplo, el patentamiento de automóviles cayó por segundo mes consecutivo y anotó una baja de 3,4% interanual. En lo que respecta a las ventas de motos, en cambio, subieron 72,3% en comparación con igual mes del año pasado. A su vez, tanto las escrituras de inmuebles de la Ciudad de Buenos Aires como los despachos de cemento en bolsa mostraron contracciones en el arranque del año (caídas de 6,1% y 9,7% en enero, respectivamente)”.
La compra de carne vacuna no solo cayó por séptimo mes consecutivo, sino que además se aceleró la tasa de variación: en enero disminuyó un 14,7% respecto de un año atrás. En el caso de la carne aviar, si bien hacia fines de 2025 exhibía una mejor performance que la carne vacuna, en enero de este año registró una baja de 11,5% interanual.
Las ventas de combustibles al público crecieron 1% en el primer mes del año (versus 3,8% interanual observado en diciembre de 2025).
Respecto al rubro de recreación y turismo, todos los indicadores correspondientes al cierre del año pasado mostraron bajas, lo que podría anticipar un 2026 poco dinámico para los servicios asociados: el índice de restaurantes tradicionales de la Ciudad de Buenos Aires registró una baja de 2,3% interanual en diciembre, al igual que el consumo en patio de comida en los centros de compras (-1,1%). A su vez, la cantidad de espectadores en salas de cines y el gasto en juegos infantiles en shoppings cayeron 4,1% y 10,4% interanual en diciembre de 2025.
En cuanto a los bienes semidurables, las ventas a precios constantes de prendas de vestir y calzado, y de ropa y accesorios deportivos en centros de compras, mostraron bajas sobre finales del año pasado (en torno al 3%). El consumo en jugueterías mantuvo las tasas positivas registradas a lo largo del año, aunque con una importante desaceleración: en diciembre subieron 2,8% interanual, cuando en los meses previos crecían a tasas de dos dígitos.
¿Qué consumen los hogares?
El 20% de los hogares con menores ingresos ($1.083.857) orienta casi el 40% de sus gastos ($419.021) a adquirir alimentos y bebidas no alcohólicas; seguidos por vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles ($137.094); y transporte ($113.868).
El 20% de los hogares con mayores ingresos ($2.929.340) destina casi el 20% de sus gastos ($518.133) a alimentos y bebidas no alcohólicas; seguidos por transporte ($473.874), vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles ($394.891) y restaurantes y hoteles ($307.434).
Los hogares con mayor poder adquisitivo destinan menos recursos a alimentos y bebidas que los de menores ingresos, mientras que invierten más en equipamiento del hogar, salud, transporte, educación y restaurantes y hoteles.
Los gastos en un hogar donde vive una sola persona ascienden a $1.357.451: el mayor porcentaje ($280.182) se destina a vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles; seguido por alimentos y bebidas ($241.266), transporte ($177.457) y restaurantes y hoteles ($145.601).
En cambio, los gastos para un hogar nuclear –que incluye a uno o ambos progenitores con sus hijos– fueron de $2.054.030: el mayor porcentaje se destinó a alimentos y bebidas ($529.724), seguido por transporte ($319.017) y vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles ($245.804).
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