MIéRCOLES, 01 DE JUL.

Por tercer día consecutivo, el dólar se mantiene al alza y se consolida por arriba de los $1.500

El billete estadounidense se negoció a $1.510 y ganó 10 pesos desde el último cierre, en un nuevo máximo desde el 24 de octubre. El mayorista subió a $1.489, en una plaza con alta demanda y un alto monto de operaciones por encima de los USD 800 millones.

 

En el arranque de julio, el dólar oficial subió por tercer día consecutivo luego de que el mes pasado se observara un cambio de tendencia. Después de varios meses de relativa estabilidad, el tipo de cambio mayorista cerró en $1.489 para la venta, su nivel más alto desde noviembre de 2025, mientras que el minorista acumuló un avance de $10 desde el ultimo cierre y cotizó a $1.510.

En el segmento mayorista, el tipo de cambio saltó $7 (0,5%) a $1.489 para la venta. De esta manera, la distancia con el techo de la banda cambiaria (hoy de $1.808,13) se ubicó a 21,4%. En el segmento de contado, las operaciones superaron los u$s823,9 millones.

En sintonía con el mayorista, el dólar oficial minorista al público subió diez pesos o 0,7%, a $1.510 para la venta en el Banco Nación (BNA), mientras que el dólar blue subió igualmente $10 y cotizó a $1.525.

También operaron al alza los dólares financieros, con un contado con liquidación que tocaba los $1.577 (+0,7%), un máximo desde el 22 de octubre.

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La lectura predominante de inversionistas es que el dólar comenzó a reflejar factores que venían acumulándose desde hace varias semanas: una menor oferta estacional de divisas por el final de la cosecha gruesa, el fortalecimiento global de la moneda estadounidense tras el cambio de tono de la Reserva Federal (Fed) y una recomposición de la liquidez en pesos luego de las fuertes absorciones realizadas por el Banco Central (BCRA).

Para los analistas, el ajuste observado durante junio no resulta inesperado. Con una inflación acumulada que continuó avanzando y un dólar prácticamente inmóvil durante buena parte del año, el mercado financiero ya anticipaba que en algún momento el tipo de cambio comenzaría a corregir parte del atraso relativo.

A partir de ahora, todo se centra en determinar si la suba registrada en finales de junio y este 1º de julio representa un reacomodamiento puntual o el inicio de una etapa de mayor volatilidad cambiaria durante el segundo semestre. Por el momento, el consenso del mercado apunta a un escenario de depreciación gradual, sin sobresaltos, aunque condicionado por la evolución de la oferta de divisas, la política monetaria y el contexto financiero internacional.

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