DOMINGO, 19 DE JUL.

Pymes metalúrgicas al borde del ataque de nervios: “Este modelo no nos está sirviendo”

La Asociación de Industriales Metalúrgicos (AIM) de Rosario trazó un panorama sombrío al cierre del año: “Venimos con 8 meses ininterrumpidos de caída, esa es la preocupación que tenemos”, dijo Catalano.

 

La industria metalúrgica, como la industria en general aunque con matices según el sector, atraviesa el octavo mes de caída ininterrumpida de la actividad, mientras que ese descenso se observó en 32 de los últimos 35 meses. “La preocupación más grande que tenemos es que viene con la acumulación de caída de empleo, en la provincia de Santa Fe ya son 14.000 puestos de trabajo los perdidos, aproximadamente la mitad de esos puestos son industriales”, dijo el presidente de la delegación Rosario de AIM, Rafael Catalano.

Junto a otros integrantes de la comisión de la entidad, Catalano presentó este miércoles el informe de la actividad metalúrgica en la región y se mostró preocupado por la acumulación de índices negativos: caída de la actividad, del empleo, tasas altas para acceder al crédito, apertura de importaciones, ausencia de políticas estatales para la industria pyme. Panorama que describió con el nombre de una película: “Una tormenta perfecta”.

La combinación de esos aspectos negativos de la actividad fabril lleva a que 36 empresas del sector se encuentren bajo el amparo del artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo, que es el que permite acordar con el sindicato sectorial la suspensión de personal y la reducción salarial, como una herramienta momentánea para evitar despidos. “Hace un mes eran 30 empresas, ya aumentó un 20 por ciento”, dijo el dirigente gremial patronal.

Sin actividad, todo lo demás no va a funcionar”, afirmó Catalano, que está al frente de una mediana empresa de origen familiar en el parque industrial de Alvear, proveedora del sector de la maquinaria agrícola. De modo sintético, el planteo de AIM consisten en que sin mercado interno, con caída del consumo, no hay actividad, redunda en despidos y se conforma un círculo vicioso que recuerda a la película Una tormenta perfecta.

 

 

“Hoy estamos presentando un poco los números, venimos ya con 8 meses ininterrumpidos de caída, esa es la preocupación que tenemos, caída de la actividad, caída del consumo”, dijo a Conclusión el dirigente industrial.

Agregó que “la actividad industrial cayó este mes a nivel nacional casi un 4,9% y la preocupación más grande que tenemos es también que viene con la acumulación de caída de empleo”. Recordó los datos oficiales de Santa Fe: desde diciembre de 2023 se destruyeron casi 14.000 puestos de trabajo, de los cuales la industria explican “aproximadamente la mitad”.

La agenda gubernamental sobre las reformas laboral y tributaria -que exigen los prestamistas argentinos, tanto el Fondo Monetario Internacional cuanto el Gobierno de los Estados Unidos- le queda “lejos” al sector metalúrgico pyme de la región.

Hoy lo que vemos es que el contexto principal y la necesidad principal es la actividad. (Esas reformas) son necesarias, pero no creemos que sean hoy lo urgente para la pyme, creemos que para una Argentina mejor, es necesaria una reforma laboral, es necesaria una reforma impositiva, obviamente no sabemos bien cuáles son los puntos que tenemos que tocar, pero creo que hoy estamos más en lo urgente que en el futuro”, señaló Catalano.

–En un contexto en el cual hay apertura de importaciones, caída de la actividad, caída del empleo, ¿este modelo económico a nivel nacional le sirve a la industria metalúrgica?

Hoy, como vemos, no nos está sirviendo, se nos está complicando. Lo que creemos y lo que pensamos es cuál es el modelo con respecto al empleo. Nosotros vemos que hay pérdida de empleo privado y no vemos dónde se está recuperando.

–Para los industriales la pérdida de puestos de trabajo es gravoso en el sentido de que generalmente es mano de obra capacitada, y no es fácil después recuperarla.

–Sí, como siempre vemos que la que más retuvo y la que más aguantó la caída y retuvo el personal es la industria, por la necesidad de mano de obra calificada. Nosotros cuando tenemos un personal, para que llegue a estar a punto necesitamos entre 3 y 6 meses, dependiendo el puesto de trabajo. Entonces esa pérdida de capacidad rápida hace que después vos lo retengas lo máximo posible porque, si no, después no se recupera ese empleado”.

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