Supermercados e industria, afectados por el modelo económico: panorama desalentador para el último trimestre
Las dos encuestas de tendencia de negocios difundidas este lunes por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) muestran balances negativos en las principales variables vinculadas con el nivel de actividad, mientras que una mayoría de las firmas consultadas prevé mantener sus niveles actuales antes que aumentarlos.
- Economía
- Sep 21, 2026
Supermercados e industria manufacturera ingresan al último trimestre del año con un diagnóstico similar sobre la economía argentina: la demanda interna continúa sin alcanzar un nivel suficiente para sostener una recuperación generalizada de la actividad y las empresas no esperan una mejora significativa en los próximos meses.
Las dos encuestas de tendencia de negocios difundidas este lunes por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) muestran balances negativos en las principales variables vinculadas con el nivel de actividad, mientras que una mayoría de las firmas consultadas prevé mantener sus niveles actuales antes que aumentarlos.
Las expectativas para septiembre-noviembre llegan después de un período en el que el consumo masivo acumula meses de retroceso y la industria volvió a mostrar una caída significativa.
En julio, el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI manufacturero) registró una baja interanual de 4,9% y una contracción mensual desestacionalizada de 5%, mientras que el acumulado de los primeros siete meses del año quedó 2,6% por debajo del mismo período de 2025.
La encuesta del INDEC a supermercados y autoservicios mayoristas coincide con el pronóstico. En agosto, apenas 7,9% de las empresas calificó como buena su situación comercial, mientras que 28,1% la consideró mala y 64% la ubicó como normal.
El balance entre respuestas positivas y negativas quedó en -20,2 puntos. El indicador de confianza empresarial, que combina la evaluación de la situación actual, las expectativas y la situación de los stocks, se ubicó en torno a cero.

La principal explicación aparece cuando las empresas identifican qué les impide aumentar la actividad. El 59,6% señaló a la demanda como el factor que limita su capacidad de crecimiento, frente al 62,6% que había dado esa respuesta tres meses antes. El costo laboral aparece bastante más atrás, con 20,2%, mientras que el costo de financiamiento representa 6,7%. De acuerdo con el relevamiento, el problema para el comercio minorista continúa estando en la cantidad de bienes que los hogares pueden comprar.
La leve desaceleración de los precios no se tradujo hasta ahora en una recuperación sostenida del volumen consumido, y los propios empresarios consultados por el organismo estadístico colocan a la demanda como el principal obstáculo para ampliar sus negocios.

SUPERMERCADOS: ESTABILIDAD, PERO CON EMPLEO Y PEDIDOS EN BAJA
El 74,2% de los supermercados y autoservicios mayoristas consultados espera que la situación comercial permanezca igual durante los próximos tres meses, mientras que el 19,1% proyecta una mejora y el 6,7% anticipa un empeoramiento. El balance es positivo, con 12,4 puntos, pero ese resultado está explicado por una mayoría que espera estabilidad y no por una expansión generalizada de la actividad.

La señal más problemática aparece en los pedidos a proveedores. Para los próximos tres meses, 15,7% de las empresas espera que disminuya el volumen de pedidos, contra apenas 11,2% que prevé un aumento, mientras 73% calcula que no habrá cambios. El balance queda así en -4,5 puntos.
En materia de empleo, el 13,5% de las empresas espera reducir su cantidad de trabajadores durante septiembre-noviembre, mientras que solamente el 2,2% prevé aumentarla. El 84,3% restante estima que no habrá modificaciones, por lo que el balance se ubica en -11,2 puntos.

Al mismo tiempo, el relevamiento muestra que los aumentos de precios no desaparecieron del escenario comercial. El 62,9% de los empresarios espera que sus precios promedio de venta aumenten durante los próximos tres meses, mientras que el 34,8% proyecta que no variarán y apenas el 2,2% anticipa una reducción.
LA INDUSTRIA Y UN ESCENARIO MÁS DEFINIDO
El 19,7% de las empresas espera que disminuya el volumen de producción durante septiembre-noviembre, frente al 15,4% que anticipa un aumento. El 64,9% calcula que no habrá modificaciones. El balance entre respuestas positivas y negativas queda en -4,3 puntos.

La situación de los pedidos permite entender por qué la industria no proyecta una expansión. En agosto, 52,9% de las empresas consideró que su cartera de pedidos se encontraba por debajo de lo normal y solamente 2,2% la ubicó por encima de ese nivel. El balance de esta variable llegó a -50,7 puntos.
El principal límite identificado por las fábricas es todavía más contundente que en el comercio. El 53,6% de las empresas señaló a la insuficiencia de la demanda interna como el factor más importante que restringe su capacidad para aumentar la producción. La competencia de productos importados aparece en segundo lugar, con 10,1%, seguida por la incertidumbre económica, con 6,7%. La apertura comercial, por lo tanto, aparece como un problema adicional sobre una demanda doméstica que ya se encuentra debilitada.

El dato se inserta en un escenario en el que las importaciones de bienes compiten con la producción local, mientras el mercado interno no consigue generar un volumen suficiente de pedidos para sostener la utilización de las plantas.
La fotografía actual de la industria también muestra esa combinación de menor demanda y capacidad productiva disponible. En agosto, 30% de las empresas calificó como mala su situación empresarial, frente a 7,7% que la consideró buena. El balance fue de -22,4 puntos.

La cartera de pedidos mostró un balance de -50,7 puntos y las exportaciones uno de -29,4 puntos. La utilización de la capacidad instalada aporta otro dato sobre el nivel efectivo de actividad. En julio de 2026 se ubicó en 58,2%, por debajo del 58,4% registrado en julio del año anterior.
En materia laboral, el 16,5% espera reducir la cantidad de trabajadores durante los próximos tres meses, frente al 3,7% que proyecta aumentarla. El 79,8% estima que no habrá modificaciones. El balance queda en -12,8 puntos.

Algo similar ocurre con las horas trabajadas. El 17% de las industrias espera una reducción durante septiembre-noviembre, mientras que 5,8% proyecta un aumento y 77,2% no anticipa cambios. El balance también es negativo, en -11,2 puntos.
Las expectativas sobre la demanda interna son todavía más débiles. El 23,8% de las firmas espera que los pedidos provenientes del mercado local disminuyan durante el próximo trimestre, frente al 13,8% que prevé un aumento. El 62,4% espera estabilidad, con un balance de -10 puntos.

