Trabajo de calidad, misión imposible: en la era Milei es récord el empleo informal desprotegido
Las dificultades que presenta la economía argentina ya sea en términos de ingresos, estabilidad y/o acceso a un conjunto de derechos sociales, se agravó en los últimos años, lo cual se expresa en los crecientes niveles de informalidad y autoempleo de subsistencia.
- Economía
- Ago 16, 2025
Luego de 15 meses de destrucción neta de puestos de trabajo, en junio el nivel de empleo tocó un piso y arrojó una suba –aunque poco significativa—de 0,1%, tanto para la medición mensual como la interanual, según la información que brinda la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL).

Sin embargo, la dinámica laboral continúa estancada, con un nivel de despidos por encima del promedio 2022-2023, «cuando regían regulaciones establecidas durante la pandemia», señala la Secretaría de Trabajo.

Las dificultades que presenta la economía argentina para generar suficientes ocupaciones de calidad, ya sea en términos de ingresos, estabilidad y/o acceso a un conjunto de derechos sociales, se agravó en los últimos años, lo cual se expresa en los crecientes niveles de informalidad y autoempleo de subsistencia.
Una mirada sobre la situación laboral permite medir quiénes son los más afectados en un escenario de recesión económica. «En esta categoría se pueden nuclear a trabajadores sin aportes, sin estabilidad, sin maquinaria o capital propio para emprender y sin calificación», destaca un informe del Instituto Argentina Grande (IAG). Por cada 100 trabajadores y trabajadoras que perdieron su puesto, solo uno o dos lograron volver a la actividad formal.
RADIOGRAFÍA DEL DESAMPARO
Pese a que el Gobierno celebra una tímida mejora del empleo, lo que se registra es una composición sectorial del crecimiento que tiende a apoyarse en sectores menos intensivos en trabajo. Y, en la mayoría de los casos, en los sectores que históricamente contratan en condiciones de alta informalidad. A esto se suman la suba de los empleos temporales y no registrados.
Actualmente, la tasa de «desprotección» laboral asciende al 44,1%, con un crecimiento del 7% de los desprotegidos en el último año. Esto representa un total de 390.000 personas adicionales trabajando en condiciones desprotegidas.

«Se trata del valor más alto registrado para un primer trimestre dentro de la serie histórica comparable (2017–2025)», señala el IAG. El grupo más afectado por este fenómeno son las mujeres de 66 años y más, donde la desprotección subió un 14,6% en el último año. «Esto coincide con un retiro de un 23% de las mujeres de este grupo etario del sector público, con haberes jubilatorios cada vez más ajustados», agrega.

La tasa de trabajo protegido descendió del 40,5 al 40,3%, mientras que la tasa de empleo público se ubica en 15,5%, con una retracción del 12% a lo largo del último año. «Este es el valor más bajo para un primer trimestre en la serie 2017–2025», señala el Instituto Argentina Grande.
QUÉ PASÓ CON LOS DESPEDIDOS
De acuerdo con el documento, solamente un 15% de los trabajadores y trabajadoras despedidos en el último año se pudo insertar en un puesto protegido: el 11% en ámbito privado, y el 4% en el ámbito público.
El 35% se insertó en el ámbito desprotegido, equivalente 135.000 personas, el 25% (95.000 persona) se mantiene desocupado y el otro 25% desistió de la búsqueda y está en situación de inactivo.

«A su vez, cuando vemos a los desempleados actuales y sus trayectorias previas, encontramos que el 29% tenía hace un año un trabajo desprotegido, mientras que el 29% era previamente inactivo. Esta incorporación de inactivos al trabajo de mala calidad coincide con un aumento importante de trabajo en las personas de 66 años o más, que afecta su situación de desprotección», agrega el informe de IAG.
La subutilización de la fuerza laboral (desempleo y subempleo) asciende al 17,9% de la población económicamente activa. La presión sobre el mercado laboral supera a la desocupación abierta y abarca también a un conjunto de trabajadores que demandan activamente otro empleo.

Así, la presión efectiva sobre el mercado de trabajo llega al 24%. Si se agrega a quienes, si bien no buscan activamente otra ocupación, desean trabajar más (ocupadas/os disponibles no demandantes) la disponibilidad de la fuerza de trabajo alcanza al 29,6%.

La política de disciplinamiento de Milei se refleja también en los salarios. El 20,4% de los/as trabajadores obtiene ingresos mensuales inferiores al salario mínimo. Los bajos ingresos perjudican con mayor intensidad a las mujeres: mientras el 14% de los varones gana menos del salario mínimo, este porcentaje asciende al 28,7% en el caso de la población femenina, de acuerdo con el análisis del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP).

Récord de trabajo informal desprotegido en la era Milei by Conclusión Diario Digital

