Un pedido que despertó ilusiones: trabajadores del frigorífico Euro volvieron a producir después de siete meses
En los últimos días los trabajadores del frigorífico ubicado en Villa Gobernador Gálvez despacharon un pedido de tripas para elaborar embutidos. Desde entonces, se encuentran procesando y calibrando este insumo, a la espera de nuevas ventas.
- Economía
- May 19, 2026
Una luz de esperanza se encendió dentro del frigorífico Euro, ubicado en la vecina localidad de Villa Gobernador Gálvez. Las instalaciones de la planta, inactivas desde hace siete meses, comenzaron a moverse durante los últimos días, luego de que los trabajadores recibieron y despacharon un pedido de tripas para elaborar embutidos. Como había disposición de esta materia prima en el establecimiento, los operarios pusieron manos a la obra para procesar este insumo y concretar la venta a la brevedad.
En diálogo con Conclusión, el trabajador del frigorífico Euro, Hugo Carril, detalló que fue un cliente quien les hizo el pedido de tripas, lo que los llevó a retomar la producción, que estaba paralizada desde octubre: “Tenemos mercadería acumulada y la estamos tratando de acondicionar para que vuelva al mercado. Nos pusimos manos a la obra para sacar este pedido y ahora estamos separando y calibrando las tripas según el tipo de embutido al que se destine”.
“Era mercadería que ya teníamos en la fábrica, pero no se pudo llegar a vender y ahora la estamos reacondicionando para poder comercializarla. Se trata de tripa de cerdo y de vaca que normalmente se usa para embutidos como chorizo, morcilla y salchicha parrillera”, explicó el operario, quien detalló que en los últimos días ya realizaron una venta y están dispuestos a recibir nuevos pedidos.
Carril mencionó que estas tripas son naturales y, por ende, aptas para el consumo. Asimismo, enfatizó: “Lo único que queremos es trabajar y que esto sea productivo. Que el empresario que venga, sepa que nosotros estamos a disposición”.
El trabajador remarcó que actualmente hay unos veinte operarios, distribuidos en cuatro mesas, procesando, limpiando –con agua y aire– y calibrando las tripas –dado que los tamaños varían según se usen para hacer chorizo, morcilla o salchicha parrillera–, que ya están listas para venderse.
“Nosotros queremos volver al trabajo y a la producción, es a lo que estamos acostumbrados, hace rato que esto tendría que estar funcionando. La materia prima no es costosa, la mano de obra no lleva maquinaria, es sencillo, agua y aire, nada más”, cerró el operario.
Los problemas en el frigorífico comenzaron a inicios del 2025 y se agudizaron a partir de octubre, cuando la empresa dejó de producir y de pagar sueldos. Al quedarse sin ingreso mensual, algunos trabajadores se vieron imposibilitados de pagar un alquiler, por lo que decidieron mudarse a la planta donde funcionó el frigorífico. Esto les permitió, además, resguardar la maquinaria y la materia prima que aún permanecía en el lugar, donde los intentos de robo fueron frecuentes en los últimos meses.
Históricamente, el frigorífico perteneció a Luis Lequi, pero hace unos años pasó a estar en manos de la familia Salimei, que era ajena al rubro. Los trabajadores argumentaron que hubo algunos desmanejos en la gestión de la planta y que esto llevó al cierre de la empresa. Ahora, los propietarios buscan vender o alquilar la firma.







