SáBADO, 18 DE JUL.

El peor ranking: Argentina es uno de los diez países del mundo que más vulnera derechos de trabajadores

Un relevamiento realizado por la Confederación Sindical Internacional (CSI) ubicó a Argentina dentro de los diez países del mundo que más violó los derechos de los trabajadores. 

 

La Confederación Sindical Internacional (CSI) publicó una nueva edición del Índice Global de los Derechos: el relevamiento, que se realiza de forma anual, arrojó datos negativos para la gestión de Javier Milei, dado que Argentina ingresó al ranking de los diez países que más vulneraron a los trabajadores. El top diez se completa con Bielorrusia, Ecuador, Egipto, Esuatini, Myanmar, Nigeria, Panamá, Túnez y Turquía.

El informe de la CSI –que corresponde a la 13ª edición del Índice Global de los Derechos y documenta las violaciones de derechos internacionalmente– consignó que en el 87% de los países relevados se violó el derecho a huelga; en el 80% se vulneró el derecho a la negociación colectiva; en el 75% se excluyó a los trabajadores del derecho a afiliarse a un sindicato; mientras que en el 75% de los países se impidió el registro de sindicatos.

Paralelamente, en el 72% de las naciones relevadas los empleados no accedieron a la justicia –o lo hicieron de forma restringida–; y en el 50% de los países se restringió la libertad de expresión y de reunión.

Fuente: Confederación Sindical Internacional (CSI).

“En 48 países se dieron casos de trabajadores que sufrieron actos de violencia. En 75 jurisdicciones se efectuaron arrestos y detenciones de trabajadores. También se registraron muertes de trabajadores y sindicalistas en cuatro países, como Angola, Colombia, Indonesia y México”, señaló el informe.

El estudio también consignó que en los últimos nueve años creció la cantidad de países que excluyeron a los trabajadores de la posibilidad de establecer o afiliarse a un sindicato, mientras que cada vez más jurisdicciones vulneraron el derecho a la negociación colectiva y al derecho a huelga.

Los países en situación más crítica –donde no están garantizados los derechos laborales debido a la destrucción del estado de derecho– fueron Afganistán, Burundi, Haití, Libia, Myanmar, Palestina, República Centroafricana, Siria, Somalia, Sudán, Sudán del Sur y Yemen.

Fuente: Confederación Sindical Internacional (CSI).

En cambio, los países que mejor posición registraron, donde las violaciones de los derechos laborales son esporádicas, fueron Alemania, Austria, Dinamarca, Irlanda, Islandia, Noruega, Suecia y Uruguay.

“En 2026, las calificaciones de Albania, Argentina, Francia y Panamá se deterioraron, mientras que las de Botswana, Reino Unido y Uruguay mejoraron. Estados Unidos, Filipinas, Guinea-Bissau, Israel, Liberia, la República de Moldavia y Zimbabwe corren el riesgo de empeorar debido a las constantes presiones a las que se encuentran sometidos las condiciones y los derechos de los trabajadores y los sindicatos”, apuntó el informe.

No obstante, señaló que en los continentes de Europa y América “los derechos de los trabajadores están sufriendo un deterioro alarmante”.

¿Qué pasó en Argentina?

El año pasado Argentina estaba en un nivel 4 –donde había violaciones sistemáticas de los derechos–, mientras que este año ascendió a nivel 5, calificación que alerta que los derechos no están garantizados.

“La calificación de Argentina ha empeorado por segundo año consecutivo, situándose en la categoría 5, el peor nivel alcanzado por este país. Esto representa un descenso brusco y sin precedentes de la categoría 3 a la 5 en apenas dos años: un retroceso que pasa de la existencia de violaciones regulares a una situación en la que los trabajadores no tienen garantizados sus derechos. Desde su llegada al poder en 2023, el presidente Javier Milei encabezó un programa radicalmente antisindical, socavando derechos básicos de los trabajadores, libertades civiles y la actividad sindical. Argentina pasó a formar parte de la lista de los diez peores países del mundo para los derechos de los empleados”, señaló el relevamiento.

Fuente: Confederación Sindical Internacional (CSI).

Y agregó: “Trabajadores y sindicalistas se enfrentan a abusos sistemáticos y a una reducción del espacio cívico. En agosto de 2025, la policía detuvo a Federico Giuliani, secretario general de la sección cordobesa de la Asociación de Trabajadores del Estado – Central de Trabajadores de la Argentina Autónoma (ATE-Ctaa), junto a otros catorce manifestantes. Tras su puesta en libertad, el dirigente gremial huyó del país en calidad de refugiado político. En varias oficinas sindicales, incluida la sede del sindicato de trabajadores del vidrio, se produjeron infiltraciones y actos de vandalismo”.

El documento enumeró que los trabajadores argentinos se enfrentan a reformas ilegales que debilitan la negociación colectiva; poderes que limitan la capacidad de protesta y coartan la libertad de expresión; y represión sindical en los sectores públicos y privados.

“Las condiciones para los empleados y los sindicatos se volvieron cada vez más represivas y hostiles con el gobierno de Milei, que debilitó los derechos de los trabajadores en favor del sector privado, desde la eliminación de estructuras de diálogo social hasta reformas laborales que socavaron las negociaciones sindicales y el derecho a la protesta”, alertó el relevamiento.

Asimismo, se cuestionó la reforma laboral que impulsó Milei y fue aprobada por el Congreso: “Impone unos niveles de servicios mínimos obligatorios para una gama más amplia de ‘servicios esenciales’ durante la negociación colectiva, y aplica a los convenios una serie de limitaciones que socavan la capacidad de los trabajadores para negociar condiciones justas”.

Fuente: Confederación Sindical Internacional (CSI).

“Milei introdujo numerosas órdenes represivas contra las protestas, otorgando a las fuerzas de seguridad amplios poderes para disuadir manifestaciones legítimas. La represión estatal se ha saldado con más de 1.350 heridos durante 2025, entre ellos trabajadores jubilados y sindicalistas”, comentó el informe.

Y completó: “Los empleadores argentinos recurren con total impunidad a prácticas de explotación y represión sindical. El fabricante Lustramax solicitó un procedimiento preventivo de crisis pese a haber registrado importantes beneficios. Haciendo caso omiso del proceso de conciliación obligatoria, despidió a una serie de trabajadores, entre ellos varios representantes sindicales, y envió a la policía a su fábrica para disolver una asamblea de trabajadores. Los empleados denunciaron el impago de bonificaciones pendientes y meses de atrasos en las cotizaciones a la Seguridad Social. Los tribunales argentinos declararon que los despidos masivos en la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) eran discriminatorios, una alarmante confirmación de que el Gobierno está efectivamente tratando de mermar la representación sindical en el sector público”.

Fuente: Confederación Sindical Internacional (CSI).

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