En medio de la Fiesta del Mate, yerbateros mostraron su enojo con Milei por la desregulación del sector
El Gobierno nacional dejó al Instituto Nacional de la Yerba Mate sin atribuciones para intervenir en los precios. Los productores protestan desde hace tiempo por los escasos márgenes de ganancia.
- Política
- Feb 8, 2026
La tensión por la situación económica y la desregulación del mercado de la yerba mate se coló de manera inesperada en la Fiesta Nacional del Mate, en Paraná. Allí, la conductora del evento leyó un insulto contra Javier Milei, exponiendo el clima de malestar que atraviesa el sector tras la decisión del Gobierno de eliminar las facultades del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).
El incidente ocurrió cuando la periodista Sonia Fernández interactuaba con el público leyendo carteles. Tras dudar y preguntar “¿No me irán a censurar?”, leyó una pancarta que rezaba: “La concha de tu madre Milei”.
Fiesta Nacional del Mate en Entre Ríos. Aparece un cartel
-Ahí hay un cartel… Pero no sé si leerlo
+QUE LO LEA! QUE LO LEA! QUE LO LEA!????
-El cartel dice… MILEI LA CONCHA DE TU MADRE
*aplausos y ovación*pic.twitter.com/VJ57XsdAtT— Arrepentidos de Milei (@ArrepentidosLLA) February 8, 2026
El trasfondo: el fin del precio regulado
El Gobierno avanzó con el Decreto 812, que modificó el marco del INYM y lo dejó sin atribuciones para intervenir en los precios, los volúmenes de producción o la competencia.
Una de las modificaciones habla de no tener “precio sostén”, por lo que el organismo, que nació en 2002 tras una crisis histórica, perdió la herramienta para equilibrar la relación entre miles de pequeños productores y las grandes industrias molineras.
Asimismo, para el Gobierno, el INYM funcionaba como un instrumento de “cartelización estatal” y buscan reconvertirlo en un ente de certificación de calidad. La medida generó fuerte rechazo en Misiones. Jonás Peterson, de la Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte, advirtió que la normativa “elimina por completo el capítulo de fijación de precios” y prohíbe generar calendarios de cosecha para evitar la sobreproducción.
“A la larga nos va a ocasionar un daño enorme”, alertó el dirigente, temiendo un regreso a la crisis de los años 90, donde la sobreoferta licuó los márgenes de ganancia de los colonos.

