El Vaticano descarta por ahora el diaconado femenino, aunque reconoce que la decisión no es definitiva
La comisión encabezada por el cardenal Giuseppe Petrocchi concluyó que el estado actual de la investigación histórica y teológica no permite admitir mujeres al diaconado como parte del sacramento del Orden. Sin embargo,permanece abierta y todavía no puede emitirse una resolución definitiva sobre el tema.
- Religión y espiritualidad
- Dic 4, 2025
Una comisión presidida por el cardenal Giuseppe Petrocchi presentó un informe al Papa en el que sostiene que, con la evidencia histórica y teológica disponible, no es posible admitir a mujeres al diaconado sacramental. Sin embargo, el informe aclara que aún no puede emitirse una sentencia final y propone avanzar en nuevos ministerios abiertos a mujeres.
La comisión reconoce que la investigación histórica muestra que los términos “diácono” y “diaconisa” se usaron en distintos períodos de la Iglesia, aunque con significados heterogéneos. Por ello, ya en su primera sesión de 2021 había advertido que persistían serias dudas sobre la compatibilidad entre el diaconado femenino y la doctrina católica del sacramento del Orden.
A continuación, en su segunda sesión de 2022, por siete votos contra uno, el grupo concluyó que el estado actual del conocimiento no permite iniciar un proceso para admitir mujeres al diaconado, aunque reiteró la imposibilidad de emitir un fallo definitivo. A la par, la comisión insistió en la necesidad de crear nuevos ministerios que promuevan mayor cooperación entre mujeres y hombres en la vida eclesial.
Más tarde, en febrero de 2025, la comisión analizó contribuciones de personas y grupos interesados, aunque constató que provenían de solo veintidós autores de pocos países. En consecuencia, si bien había argumentos valiosos, no podían considerarse representativos del Sínodo ni, mucho menos, de todo el Pueblo de Dios.
Por otra parte, el informe resume las posiciones a favor y en contra del diaconado femenino. Quienes lo apoyan sostienen que la exclusión de las mujeres resulta difícil de reconciliar con la igualdad bíblica entre hombres y mujeres y con el desarrollo social contemporáneo, que presupone igualdad de acceso a funciones institucionales.
En cambio, los opositores argumentan que la masculinidad de Cristo y de quienes reciben el Orden no es accidental, sino parte esencial de la identidad sacramental. Este punto se sometió a votación y terminó empatado: cinco votos por mantenerlo y cinco por eliminarlo.
Asimismo, con nueve votos a favor y uno en contra, la comisión manifestó su deseo de ampliar el acceso de mujeres a ministerios instituidos al servicio de la comunidad, de modo que su diaconado fundado en el bautismo reciba mayor reconocimiento en la Iglesia. Según el informe, este reconocimiento podría tener incluso un valor profético en contextos donde persiste la discriminación de género.
En ese sentido, el cardenal Petrocchi subraya que la discusión se desarrolla entre dos orientaciones teológicas: una que abre la puerta a diaconisas al considerar que el diaconado se confiere para el servicio y no para el sacerdocio; y otra que defiende la unidad sacramental de los tres grados del Orden y rechaza el diaconado femenino porque haría inexplicable excluir a las mujeres del sacerdocio y del episcopado.
Por ello, el informe concluye que es necesario profundizar el estudio del diaconado, su identidad y su misión, especialmente dada la diversidad de experiencias pastorales en distintas regiones del mundo.

