Durante la mañana de este viernes, en la intersección de Corrientes y Córdoba, la Federación Regional de Asociaciones de Personas Adultas Mayores (Frapam) realizó una nueva colecta de firmas para exigir que los derechos de este sector sean tenidos en cuenta cuando se trate la reforma constitucional de Santa Fe.
Este ya tradicional punto de encuentro semanal intenta que los derechos de los adultos mayores sean tenidos en cuenta por la Constitución provincial, destacando la necesidad de que las ciudades ofrezcan espacios adaptados para los adultos mayores, de que se impulsen políticas para evitar la soledad no deseada y que se incluya a este sector social en el ámbito de la tecnología.
«Todos los viernes de 10 a 12 estamos juntando firmas, que se las pedimos al agente común1, al ciudadano para que nos acompañen con nuestra iniciativa. Es necesario que en la reforma constitucional estén integrados los derechos internacionales que nos asisten y que están cubiertos en todo el mundo» expresó el secretario de Frapam, Santiago Arrieta en diálogo con Conclusión.
En cuanto a la angustiante y agobiante situación que viven los jubilados en la actualidad sentenció que «este gobierno está metiendo la mano también dentro del fondo de sustentabilidad. Por ello, estamos preocupados con la situación que vivieron nuestros compañeros en Buenos Aires».
«Sentimos bronca e impotencia ante tanto avasallamiento, fundamentalmente hacia los que fuimos la variable ajuste de este gobierno. Se jactan que el superávit fiscal está cerrado, equilibrado y los viejos están cada vez peor. Esto es lo que uno no entiende. Pero, la democracia nos enseñó, porque tenemos la experiencia de la peor dictadura, que todo se cambia en democracia y esperemos que tengamos la oportunidad de volver a cambiar las cosas para bien», concluyó Arrieta.
Emeterio Pastor es referente de Frapam y en diálogo con Conclusión realizó una reflexión acerca de la situación que viven los adultos mayores. «Dese la vuelta a la democracia, ningún gobierno hizo nada y nuestra situación se fue agudizando. Hoy llegamos a un extremo en donde no tenemos posibilidad de sobrevivir. Por ello, le pedimos todos que se sigan acercando los viernes y nos acompañen con una firma».