JUEVES, 04 DE JUN.

El jefe del servicio de inteligencia israelí renuncia tras una disputa con Netanyahu

El primer ministro intentó despedirlo el mes pasad por lo que calificó de crisis de confianza en torno al atentado de Hamas. Pero la medida causó revuelo en el país porque el Shin Bet está investigando los vínculos entre la oficina de Netanyahu y Qatar.

 

El jefe del servicio de inteligencia interior de Israel, Ronen Bar, anunció este lunes que renunciará a su cargo a partir del 15 de junio por la incapacidad de la agencia Shin Bet para advertir el atentado de Hamas del 7 de octubre de 2023.

«Después de años en muchos frentes, una noche, en el frente sur, el cielo se vino abajo», dijo Bar en referencia al atentado, en el que murieron más de 1.200 personas en el sur de Israel y desencadenó la guerra entre Israel y Hamas en Gaza y añadió que «todos los sistemas se vinieron abajo. El Shin Bet tampoco avisó».

Además, el jefe del espionaje, señaló que todos los que no lograron detener el ataque «deberían inclinar la cabeza» y al respecto completó que lo hará «con con humildad ante los asesinados, los muertos, los heridos, los secuestrados y sus familias y actuar en consecuencia».

El Shin Bet investiga los vínculos entre Netanyahu y Qatar

Netanyahu intentó despedir a Bar el mes pasado, según consignó Euronews, por lo que calificó de crisis de confianza en torno al atentado de Hamas. Pero la medida causó revuelo en el país porque el Shin Bet está investigando los vínculos entre la oficina de Netanyahu y Qatar, mediador entre Hamas e Israel en la guerra de Gaza.

El Shin Bet está investigando las acusaciones de que asesores cercanos de Netanyahu actuaron como consultores a sueldo de Qatar -que no mantiene relaciones diplomáticas plenas con Israel- mientras trabajaban también para el primer ministro. Netanyahu no ha sido implicado directamente en la investigación.

En tanto, el Tribunal Supremo de Israel congeló el despido de Bar tras múltiples recursos legales contra la medida y pidió a las partes que llegaran a un compromiso. En su discurso del lunes, Bar dijo al respecto del proceso judicial: «No trata de mi caso personal, sino de la independencia de los próximos directores del Shin Bet».

Bar presentó un documento ante el Tribunal Supremo la semana pasada en el que acusaba a Netanyahu de intentar explotar el poder del Shin Bet en beneficio político y personal.

Netanyahu, por su lado, afirmó en repetidas ocasiones que un «Estado profundo» de funcionarios y jueces no elegidos pretende derrocarlo. Las organizaciones de la sociedad civil afirman que el jefe del Shin Bet debe ser una figura independiente y temen que la marcha de Bar allane el camino para que el primer ministro nombre a un aliado para el delicado puesto.

El Shin Bet es responsable de vigilar a los grupos militantes palestinos, y Bar reconoció anteriormente los fallos de su agencia a la hora de impedir el atentado de Hamas del 7 de octubre. En tanto, Netanyahu culpó de los fallos al Ejército y a las agencias de seguridad y se resistió repetidamente a las peticiones de una comisión oficial de investigación estatal.

Bar es uno de los varios altos cargos de la seguridad israelí que dimitió o que han sido destituidos tras el atentado de Hamas, entre ellos el ex ministro de Defensa y el ex jefe del Ejército.

Este mes, Netanyahu decidió nombrar al ex comandante de la Marina, Eli Sharvit, como nuevo jefe del Shin Bet. El nombramiento fue cancelado menos de 24 horas después tras conocerse que el nominado había participado en protestas.

Últimas Noticias