Cómo evitar intoxicaciones por monóxido de carbono: el peligro silencioso del invierno
Con la llegada del frío, muchas familias encienden estufas y calefactores sin revisar su estado. Este gas tóxico es invisible e inodoro, que puede provocar intoxicaciones graves y hasta la muerte: ¿Qué es? ¿cómo se produce? ¿cuáles son los síntomas? y ¿Qué medidas tomar para prevenirlo?
- Info general
- Jun 23, 2025
Con la llegada del invierno y el descenso de las temperaturas, muchas familias vuelven a encender estufas, calefactores y otros equipos de calefacción que estuvieron en desuso durante meses. Sin embargo, al hacerlo, es fundamental tomar recaudos. En ambientes cerrados, existe un enemigo silencioso: el monóxido de carbono, un gas altamente tóxico que no tiene color, olor ni sabor y no irrita las mucosas, por lo que puede pasar totalmente desapercibido mientras se acumula y pone en riesgo la salud de las personas.
¿Qué es el monóxido de carbono y por qué es tan peligroso?
El monóxido de carbono (CO) es un gas tóxico que se genera por la combustión incompleta de materiales como gas, leña, carbón, gasolina, queroseno o incluso residuos. Es especialmente peligroso porque no tiene características perceptibles para los sentidos: es incoloro, inodoro, insípido y no irrita.
Una vez inhalado, ingresa a la sangre a través de los pulmones y se une a la hemoglobina, desplazando al oxígeno. Esto reduce drásticamente el nivel de oxígeno que llega a órganos vitales como el cerebro y el corazón, provocando desde malestares leves hasta la muerte en casos graves.
¿Cómo se produce en el hogar?
El monóxido de carbono puede generarse en el uso diario de distintos artefactos si no están en buen estado o si los ambientes no están correctamente ventilados. Entre las fuentes más comunes se encuentran:
- Estufas, calefactores y braseros
- Cocinas, hornos y anafes a gas
- Termotanques, calefones y calderas
- Parrillas o chimeneas a leña o carbón
- Estos aparatos, si funcionan mal o en espacios cerrados, son potenciales emisores del gas.
¿Cuáles son los síntomas de intoxicación?
Los síntomas de intoxicación por monóxido de carbono pueden confundirse con otras afecciones, como una gripe o una intoxicación alimentaria. Algunos de los más frecuentes son:
- Dolor de cabeza
- Náuseas y vómitos
- Mareos
- Cansancio o debilidad
- Somnolencia
- Dolor en el pecho
- Aceleración del pulso
- En casos graves, puede causar desmayos, convulsiones, coma y muerte.
Según la Guía de Prevención, Diagnóstico, Tratamiento y Vigilancia Epidemiológica, en Argentina mueren cerca de 200 personas al año por intoxicación con monóxido de carbono, y se registran alrededor de 40.000 casos clínicos, la mayoría evitables.
¿Cómo podemos prevenir del monóxido de carbono?
- Ventilar los ambientes todos los días, aunque haga frío.
- Controlar periódicamente el buen funcionamiento de calefactores y artefactos a gas.
- No usar braseros, hornallas ni hornos como sistemas de calefacción.
- Verificar que la llama de estufas y cocinas sea azul (si es amarilla o anaranjada, indica combustión deficiente).
- Instalar detectores de monóxido de carbono, especialmente en dormitorios y espacios cerrados.

