Escala el conflicto por la zafra de langostinos: exportaciones frenadas y alta tensión
El impacto sobre los salarios sería altamente considerable si se impone la postura de las cámaras empresarias.
- Gremiales
- Jul 19, 2025
El conflicto por la zafra del langostinos sumó en las últimas horas nuevos episodios de alta tensión que agudizan una crisis que ya paraliza la actividad desde hace meses. Hay diferencias entre las miradas de los distintos sindicatos ligados al sector y en Chubut se vivió una semana crítica para la industria.
El conflicto gremial se centra en la negativa del Somu y del Simape a renegociar el Convenio Colectivo de Trabajo (CCT), principalmente en lo referido a los pagos por producción, el componente central del salario de los tripulantes. Ambos sindicatos aseguran que ya firmaron un acuerdo salarial con aumentos sobre los básicos, mientras que las empresas denuncian que los valores actuales son insostenibles.
Oscar Bravo (Somu) y Pablo Trueba (Simape) se mantuvieron firmes en sus posturas. Bravo insistió en que “no hay nada legal que firmar fuera del convenio ya vigente”, y Trueba acusó a las cámaras empresarias de intentar “romper la paz social”.
Pese a la tensión, se logró una excepción: la empresa Buenos Aires Pesca SA alcanzó un acuerdo con ambos gremios para que dos buques tangoneros zarparan bajo un esquema de pago transitorio, respetando el CCT.
El conflicto, que ya lleva cuatro meses de parálisis formal y mantiene amarrados a más de 100 buques desde hace casi un año, tiene consecuencias dramáticas: exportaciones frenadas por más de 200 millones de dólares y un fuerte impacto económico en alrededor de 5.000 familias que viven de la actividad.
Desde las cámaras empresarias sostuvieron que «no hay condiciones de seguridad para salir a pescar con acuerdos individuales» y dijeron que el costo laboral representa actualmente el 60% de la operación, razón por la que aseguran que seguir sin actualizar el convenio vigente «implicaría trabajar a pérdida».
El impacto sobre los salarios sería altamente considerable si se impone la postura empresaria. Los ítems que los trabajadores cobran por producción están calculados en un precio por kilo de langostino fijado en 2005 (USD 12), mientras que actualmente el valor ronda los USD 6 por kilo. En ese marco, el recorte sería muy profundo.
Las diferentes miradas entre los espacios sindicales que tienen vínculos con la actividad genera un escenario mucho más complejo. A diferencia de Somu y Simape, los sindicatos de Capitanes y Maquinistas sí acordaron revisar los ítems de producción.

