Identificaron el cuerpo enterrado en la casa donde vivió Cerati: una tragedia que estuvo oculta 40 años
El Equipo Argentino de Antropología Forense confirmó que los restos hallados en mayo en el fondo de un terreno en Coghlan pertenecen a Diego, un adolescente desaparecido en 1984. El hallazgo reabre una historia marcada por el dolor y el misterio.
- Info general
- Ago 6, 2025
Un descubrimiento estremecedor sacude por estas horas al barrio porteño de Coghlan. Los restos humanos hallados el pasado 20 de mayo en una fosa, ubicada en el terreno contiguo al emblemático chalet donde vivió Gustavo Cerati, fueron identificados como pertenecientes a Diego, un adolescente de 16 años desaparecido hace más de cuatro décadas. La confirmación fue realizada por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), a través de pruebas genéticas.
El caso comenzó a tomar forma cuando albañiles que trabajaban en el lugar encontraron restos óseos durante una excavación. Si bien los trabajos se llevaban a cabo en el lote donde vivió el líder de Soda Stereo, la evidencia sugiere que el cuerpo fue enterrado en el terreno vecino, ya que ambos patios traseros estaban divididos en aquel entonces por una simple ligustrina. Este detalle, aunque menor, explica la confusión inicial sobre el sitio exacto del hallazgo.

Por su parte, el informe del EAAF detalló que el cuerpo fue encontrado en una fosa pequeña y poco profunda, de apenas 1,20 metros de largo por 60 centímetros de ancho y 40 de profundidad. Estas características indican que el entierro se realizó de manera improvisada, sin herramientas adecuadas y posiblemente en un contexto de apuro. Asimismo, los análisis determinaron que se trataba de un joven de entre 16 y 19 años, y que su muerte fue violenta.

Diego había sido visto por última vez el 26 de julio de 1984. Aquella tarde, luego de almorzar con su madre tras volver del colegio, le pidió dinero para tomar el colectivo y visitar a un amigo. Nunca llegó a destino. La última imagen de él con vida fue en la esquina de Naón y Monroe, en el barrio de Belgrano. Desde entonces, su familia inició una búsqueda incansable, que se extendió por más de 40 años sin respuestas concretas.
Finalmente, a fines de junio, el fiscal López Perrando recibió el informe clave del EAAF que permitió cerrar al menos una parte del enigma. Sin embargo, el caso está lejos de terminar.

