Europa: la ola de calor extrema y los incendios dejan este miércoles al menos seis muertos
Los incendios que arrasan el continente se suman a una lista de emergencias climáticas que golpean al Mediterráneo cada verano. Los expertos advierten que el cambio climático no solo aumenta la frecuencia y la intensidad de las olas de calor, sino que también prolonga la temporada de riesgo, convirtiendo regiones enteras en zonas inflamables.
- Internacionales
- Ago 13, 2025
Tanto, Grecia, Portugal, Turquía, Albania y España continúan este miércoles la lucha contra violentos incendios forestales que ya dejaron al menos seis muertos, mientras que la situación mejora en Francia e Italia. Las llamas arrasaron decenas de miles de hectáreas en los últimos días en el sur de Europa, impulsadas por una intensa ola de calor y una prolongada sequía, fenómenos que los expertos vinculan a los efectos del cambio climático.
Los focos, que también afectaron esta semana a Reino Unido y a varios países de los Balcanes, se vieron avivados por ráfagas de viento, baja humedad y temperaturas extremas que superan ampliamente los 40°C. Miles de personas debieron ser evacuadas, pueblos enteros se encuentran rodeados por el fuego y numerosos países activaron mecanismos de cooperación internacional para enviar refuerzos humanos y aéreos.
En Grecia, los bomberos afrontan lo que describen como “las 24 horas más difíciles” de combate al fuego. Hay 23 incendios activos, uno de ellos cerca de Patras, la tercera ciudad del país, y varios más en zonas de difícil acceso. Según Kostas Tsigas, presidente de la Unión de Oficiales de Bomberos, solo en la jornada anterior se registraron 82 nuevos focos, un número muy elevado que, sumado a los vientos de más de 80 km/h, la sequedad y las temperaturas extremas, complica el trabajo de los equipos desplegados.
En total, 4850 efectivos combaten las llamas con apoyo de 33 aeronaves. El país, que perdió más de 20.000 hectáreas desde junio, solicitó a la Unión Europea (UE) cuatro aviones cisterna adicionales. Desde el viernes, tres personas fallecieron, entre ellas dos turistas vietnamitas que quedaron atrapados por el fuego.
En Portugal, cinco grandes incendios avanzaban por el norte y el centro del país, enfrentados por más de 1800 bomberos y una veintena de medios aéreos. El foco más crítico es el de Trancoso, activo desde el sábado, donde las ráfagas de viento reavivaron las llamas durante la noche y pusieron en riesgo a varias localidades. En Aldeia Nova, una espesa nube de humo cubría las calles y los vecinos se sumaban a las tareas de apoyo a los bomberos. “Da miedo… pero siempre estamos dispuestos a ayudarnos mutuamente”, relató un agricultor al canal local.
Portugal recibió dos aviones anfibios enviados por Marruecos, después de que dos de sus propios aparatos sufrieran averías. Ante las críticas por la supuesta falta de medios, el primer ministro, Luis Montenegro, aseguró que el gobierno está haciendo “todo lo posible” y recordó que 15.000 agentes fueron movilizados y que todos los recursos están en máxima alerta. Desde principios de año, el país perdió más de 63.000 hectáreas por incendios forestales.
En cuanto a España, el aumento de incendios se vincula a «tormentas secas», o tormentas eléctricas sin lluvia, fenómeno que facilita la rápida propagación del fuego en medio de una ola de calor y vegetación reseca. Con temperaturas extremas extendiéndose por el país, comprender cómo estos fenómenos climáticos inciden en la generación y propagación del fuego resulta clave para entender la magnitud alcanzada por los incendios de este verano.
Ola de #calor «excepcional» azota gran parte de Europa
Las temperaturas rebasan los 42 grados en varios puntos de Francia, Portugal, los Balcanes. En España hay riesgo extremo por #incendios.
La ONU ha advertido que estos episodios de calor son «una señal clara de la… pic.twitter.com/ci99FKa5Bs
— DW Español (@dw_espanol) August 12, 2025
Al no haber lluvias significativas que limiten el avance de las llamas, y con la vegetación convertida en “lecho combustible” extremadamente seco, cualquier descarga eléctrica puede iniciar un incendio. Además, los vientos asociados a estas tormentas contribuyen a que las llamas se propaguen con rapidez, incluso en áreas alejadas o de difícil acceso para los servicios de emergencia, lo que dificulta aún más las labores de extinción.
La temporada estival actual en España se ha caracterizado por una persistente ola de calor, según expertos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Se han emitido alertas rojas por peligro extremo en provincias como Sevilla y Córdoba, donde se han registrado temperaturas cercanas a los 44 grados centígrados. Este clima se prevé que continúe, con valores entre 40 y 42 grados en amplias zonas del país. Al menos una persona murió con el 98% del cuerpo quemado y más de 5500 fueron evacuadas en comunidades como Andalucía, Castilla y León, Galicia y Madrid.
Al impacto de las altas temperaturas se suma el hecho de que los incendios forestales han sido numerosos y difíciles de controlar, con ejemplos recientes en localidades como Tres Cantos, a las afueras de Madrid, donde el calor, el viento y la sequedad han complicado la labor de los bomberos. Las zonas afectadas, en la región nororiental de Castilla y León, También, comunidades como Andalucía, Galicia y Madrid, en total unas 6000 personas de 26 localidades fueron evacuadas de forma preventiva.
Desde comienzos de año, España ha registrado 199 incendios que devastaron 99.000 hectáreas, el doble que en 2024 aunque tres veces menos que en 2022, considerado el peor año en la historia reciente.
En Albania, un hombre de 80 años murió tras encender un fuego en su jardín que se propagó rápidamente a casas vecinas, dejando ocho heridos. El centro y sur del país sufren múltiples focos fuera de control. El ministro de Defensa, Pirro Vengu, calificó esta como una “semana crítica” para la lucha contra el fuego.
En Turquía, un trabajador forestal murió y otros cuatro resultaron heridos este miércoles en un accidente que involucró a un camión de bomberos en el sur del país. El Ministerio de Silvicultura explicó que el operario participaba en la lucha contra un incendio forestal activo en la zona. Turquía enfrenta desde finales de junio una serie de graves incendios forestales que han dejado 18 muertos, incluyendo 10 rescatistas voluntarios y trabajadores forestales el mes pasado.
Los incendios que arrasan el continente se suman a una creciente lista de emergencias climáticas que golpean al Mediterráneo cada verano. Los expertos advierten que el cambio climático no solo aumenta la frecuencia y la intensidad de las olas de calor, sino que también prolonga la temporada de riesgo, convirtiendo regiones enteras en zonas inflamables durante meses.

