Vicentin: la algodonera no sabe si trabajará la semana que viene y hubo despidos administrativos en la aceitera
Las empresas del Grupo Vicentin afrontan situaciones dispares en el norte santafesino. Mientras que los 350 trabajadores de la Algodonera Avellaneda temen por su continuidad, en la aceitera, que está intervenida, hay trabajo garantizado hasta diciembre, aunque en las últimas semanas se despidió a personal administrativo y se abrió un programa de retiros voluntarios.
- Gremiales
- Por Elisa Soldano
- Ago 27, 2025
El grupo Vicentin atraviesa un difícil situación en el norte santafesino: la Algodonera Avellaneda, que emplea a unas 350 personas y que fabrica hilos y telas que se venden en el mercado interno, tiene materias primas para trabajar hasta el sábado a la tarde, mientras que el panorama a partir del lunes 1 de septiembre es incierto; mientras que la aceitera opera normalmente y tiene fasón garantizado hasta fin de año, aunque los salarios se están abonando en cuotas y en los últimos meses hubo despidos y retiros voluntarios en la parte administrativa.
El secretario general del Sindicato de Textiles delegación Reconquista, Juan Carlos Bandeo, habló con Conclusión y aseguró que la situación en la Algodonera Avellaneda –que pese a su nombre está ubicada en la localidad de Reconquista– es “complicada”: “Este martes terminaron de pagar la segunda quincena, que cerraba el 20. El jueves pasado pagaron el 70% del salario y ahora abonaron el 30% restante, pero el principal problema es que no tenemos materia prima para seguir trabajando”.
“Hasta el viernes tenemos materia prima, después se termina. Si la semana que viene no entra un pedido, vamos a estar todos los trabajadores presentes, cumpliendo horario, pero sin trabajar. No sabemos con qué nos vamos a encontrar el lunes a las 6, cuando ingresemos a la planta”, añadió.
El dirigente gremial señaló que la planta tiene capacidad para producir entre 800.000 y un millón de kilos de hilo y tela por mes, pero actualmente fabrica menos 400.000 y detalló: “El plantel es de entre 300 y 350 personas, entre mensual y quincenal. Ahora, de 75 personas que hay en cada turno, deben estar trabajando diez o quince, aunque todos asisten a sus puestos laborales”.
Como la empresa no pagaba salarios en tiempo y forma y no entregaba recibos de sueldo, este lunes hubo una audiencia en el Ministerio de Trabajo de Santa Fe. Allí, los trabajadores preguntaron a los representantes de la patronal qué iba a pasar con la producción, pero no tuvieron respuesta.
“Hay incertidumbre, no sabés qué comunicarle a la gente en asambleas. La mayoría de los trabajadores pregunta si va a cerrar la fábrica, y yo no tengo la respuesta. Si entra fibra, vamos a seguir trabajando, pero está re complicado. El contexto nacional es difícil para las industrias textiles, pero para esta empresa más porque está concursada y es garante de Vicentin”, apuntó Bandeo.
El referente textil mencionó, además, que a las reuniones no van representantes de la empresa, sino que envían a un abogado. Asimismo, indicó que el sueldo de la quincena que finalizó el 20 ronda los $300.000, por lo que en las últimas horas los trabajadores recibieron entre $60.000 y $80.000, que era el 30% que faltaba.
“No ganamos nada haciendo paro en este contexto, porque está todo parado. La empresa está provocando para que vayamos a la huelga, pero no tiene sentido. Los empleados están preocupados, quieren trabajar y cobrar su quincena porque tienen que pagar impuestos y alquileres, entre otras cosas. La incertidumbre es el problema más grande que tenemos, es preocupante”, observó Bandeo.
En la primera quincena de julio, la Algodonera Avellaneda despidió a unos 25 trabajadores quincenales, que tenían contratos de seis meses o estaban cubriendo vacaciones, y les abonó las correspondientes indemnizaciones. En los primeros días de agosto la medida se repitió con otros veinte operarios con varios años de antigüedad –algunos llegaban a los treinta–, quienes eran representados por el Sindicato de Empleados Textiles de la Industria y Afines (Setia).
“Nos preocupa que a fin de mes nos toque a nosotros. Es muchísima la gente que puede quedar en la calle, porque además de los trabajadores de planta, están los proveedores”, alertó Bandeo, quien también recordó que esta algodonera comercializa su producción al mercado interno y señaló que la apertura de importaciones redujo “muchísimo la venta” de todas las textiles del país.
“En la noche del lunes tuvimos una reunión en la CGT. Nos juntamos distintos rubros, como metalúrgicos y municipales, para exponer lo que está pasando. Si el Gobierno nacional no cambia sus políticas, la industria va a ir cayendo. Lamentablemente hoy nos toca a nosotros como textiles, pero se viene con otros sectores también. Hay que buscar la forma de que se junten los gobernadores y que le pongan un freno a Milei. Todo lo que entra de afuera va a ir rompiendo otros rubros”, cerró el referente gremial.
La aceitera trabaja con normalidad, pero hubo despidos e indemnizaciones en cuotas
El secretario gremial del Sindicato de Aceiteros de Reconquista, Leandro Monzón, habló con Conclusión y dio un pantallazo de cómo es la producción en la aceitera de Vicentin. Meses atrás, la planta ubicada en el parque industrial de Avellaneda paró sus motores ante la falta de materia prima, pero ahora la situación se normalizó y hay trabajo asegurado hasta diciembre.
“Se está trabajando normalmente. Hubo algunos retiros voluntarios, pero en la administración, donde nosotros como entidad gremial no tenemos injerencia. En planta hay fasón hasta diciembre, seguramente en septiembre u octubre se fijen fasones para el año venidero”, comentó el referente gremial.
Asimismo, recordó que hace más de tres años Vicentin, en el primer acuerdo concursal que propuso, dijo que era necesario reestructurar el plantel y, para ello, planeaba recortar el personal administrativo. En los últimos días los interventores de la firma presentaron un documento al juez de Reconquista Fabián Lorenzi, quien lleva adelante el concurso, donde informaron: “Se ha procedido a desvincular con causa a un total de ocho empleados y se han suscrito acuerdos con un total de veinte personas que pertenecían a las oficinas de Buenos Aires y Avellaneda”.
“Es importante destacar –continuaron los interventores– que estos acuerdos lo fueron por el 50% de la indemnización que hubiese correspondido, y su pago acordado en varias cuotas, lo cual implica un ahorro para la empresa y un alivio para la caja”.
Monzón aclaró que en la planta de Avellaneda hay cerca de 170 trabajadores con convenio –los cuales no se vieron afectados por los despidos o retiros voluntarios recientes–, mientras que los trabajadores de mando medio y administración pasaron de ser 80 a 45 en el último tiempo. De ello se resume que el ajuste fue en la parte administrativa y no en la productiva.
En relación a la situación de la Algodonera Avellaneda, el dirigente aceitero observó: “Cuando empezó el concurso, yo decía que tarde o temprano iba a afectar a las otras empresas de Vicentin. Tenemos contacto con los compañeros textiles, nos tiene muy por ocupados el tema. En esa firma hay 400 familias. Vamos a estar presentes en todo lo que necesiten”.
Monzón reconoció que desde que el directorio de Vicentin fue intervenido la situación mejoró considerablemente, aunque los trabajadores aún reciben sus salarios en cuotas: “Ahora cobramos el 80% y el 20%, que se terminó de pagar antes del 15 de agosto. La idea es que vayamos mejorando y que la empresa tenga un proyecto de varios años y no la incertidumbre que venimos padeciendo desde hace ocho años en la zona. Como sindicato también apuntamos a recibir el 100% del salario en una sola cuota antes del cuarto día hábil de cada mes”.


