Septiembre augura ser un mes pasado por agua y con temperaturas para todos los gustos
El Grupo Caza Tormentas del Sur alertó que en la segunda quincena del mes los fenómenos fuertes serán frecuentes en el centro del país, con acumulados de 100 o 150 milímetros. Por ello, instaron a que las autoridades aprovechen los próximos días para realizar obras que eviten anegamientos.
- Ciudad
- Sep 2, 2025
Septiembre tendrá poco de primaveral: augura ser lluvioso y con pocos días de sol. El primer fin de semana del mes llegará con bajas temperaturas y heladas en algunas regiones de la provincia de Santa Fe y, tras un repunte térmico, se prevé que a partir de la segunda quincena las tormentas con fuertes lluvias en cortos período de tiempo sean frecuentes.
El grupo Caza Tormentas del Sur adelantó que, en las provincias de Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, San Luis y el norte de Buenos Aires, la segunda quincena de septiembre traerá fuertes contrastes térmicos e intensas tormentas: “Un pulso de aire frío traerá heladas en zonas rurales, desde el viernes 5 al domingo 7. Esperamos heladas hasta fin de mes y podría haber nuevas lluvias hacia el miércoles 10, con cortos periodos de frío posteriores, que se repetirán con cada nuevo evento”.
En diálogo con Conclusión, el director del Grupo Caza Tormentas del Sur, Oscar Monjelat, destacó que este organismo cuenta con métodos de trabajo que le permiten hacer pronósticos con bastante antelación, y explicó: “Desde mediados de septiembre la situación meteorológica se va a complicar por la anomalía magnética del Atlántico Sur, que se ha profundizado sobre el extremo del Conosur Latinoamericano, o sea, el centro de esta perturbación está prácticamente sobre nuestras cabezas”.
“Esta grieta que tenemos en el campo magnético, que es nuestra defensa contra todas las partículas arrasadas por el viento solar hacia la atmósfera, está permitiendo que ingresen demasiadas partículas cargadas eléctricamente y la Tierra acciona para equilibrar esa carga. Esta simple cuestión nos lleva a estimar que los fenómenos meteorológicos van a ser más fuerte de lo esperado”, continuó el especialista.
Asimismo, cuestionó el poco margen de tiempo con el que se anuncian oficialmente las alertas meteorológicas y apuntó: “Queremos anticiparnos a estos eventos para que haya una mayor prevención y se lleven a cabo acciones, como la limpieza de desagües. La idea es que, con esta información, se realicen los trabajos necesarios para que estemos todos tranquilos de que si se junta agua la gente no va a estar aislada por horas”.
En cuanto a las tormentas que se esperan para las próximas semanas –las cuales se extenderían en la primavera y el verano– Monjelat precisó que es difícil limitar la zona que estará afectada por estos fenómenos, pero aseguró que contarán con copiosas precipitaciones en poco tiempo, fuertes ráfagas de viento, actividad eléctrica y posible caída de granizo.
“A medida que avancemos hacia el verano, las tormentas van a ir adquiriendo mayor virulencia. Las grandes precipitaciones van a ser notables, 100 o 150 milímetros en pocas horas va a ser lo cotidiano en los fenómenos que se vienen. No sabemos en qué punto van a darse las advertencias, pero se van a presentar y debe haber planificación previa para que el desagüe sea lo más rápido posible”, completó el integrante del grupo Caza Tormentas.
En cuánto a las temperaturas, ahondó: “Septiembre va a venir con grandes diferencias térmicas. La constante va a ser un pequeño calentamiento, ingreso de aire frío y descenso de temperaturas. Va haber grandes entradas de aire frío que van a provocar enfriamientos importantes. Estadísticamente estamos dentro de las condiciones normales para septiembre, hay que prestar atención a cuando tengamos cuatro o cinco días de temperaturas elevadas, porque van a terminar en tormentas fuertes. Así viene el panorama de acá hasta el otoño del año que viene”.
Y completó: “Estamos saliendo de un invierno en donde la reserva de vapor de agua en la superficie es extremadamente disponible para las tormentas. La primavera va a empezar a calentar un poco más y, como reacción, vamos a tener mucha más nubosidad, que va a tener un aporte extra de energía que viene del espacio y las lluvias van a ser realmente muy copiosas”.
A causa de la mayor nubosidad, en el noveno mes del año los días soleados serán pocos: “No vamos a tener muchos periodos de buen tiempo, por eso cuando aparezca el sol hay que aprovecharlo. Buscamos que ante fenómenos que pueden poner en riesgo la vida humana, estemos preparados para que los desastre no nos desborden y las acciones estén planificadas”.
Por último, Monjelat adelantó qué tipo de verano se vivirá en el Litoral argentino: “Mucha gente piensa que porque hay eventos de fuertes temperaturas en el hemisferio norte, nuestro verano puede ser igual, pero la verdad que no. El hemisferio sur está rodeado de agua y no tiene nada que ver con el norte, que es completamente territorial, continental. Lo más probable es que tengamos un verano normal, con cuatro o cinco días de temperaturas elevadas que van a terminar con tormentas fuertes y después unos días de respiro”.

