Asesinatos de mujeres y narcocriminalidad: ¿qué ocurrió en Santa Fe en los últimos cinco años?
Desde MuMaLá Santa Fe realizaron un relevamiento para conocer cuántas mujeres fueron asesinadas en los últimos cuatro años y medio en contextos narcodelictivos. Los resultados fueron alarmantes y advirtieron, entre muchos aspectos, que el 50% de las víctimas tenía menos de 30 años y eran madres.
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- Por Candelaria de la Cruz / Elisa Soldano
- Sep 10, 2025
La sede santafesina de la organización Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMaLá) presentó un informe sobre la cantidad de feminicidios en contextos de narcotráfico y crimen organizado que hubo en la provincia entre enero de 2020 y julio de 2025. Del análisis se desprendió que Rosario y el área metropolitana concentraron el 96% de los crímenes, mientras que el distrito noroeste lideró la cantidad de asesinatos.
El informe, titulado “No estamos todas, nos faltan las víctimas del narcotráfico en Santa Fe”, fue realizado por el Observatorio de MuMaLá en base a un monitoreo de medios de comunicación y de un seguimiento territorial de organizaciones sociales.
El relevamiento registró 128 feminicidios en contexto de narcocriminalidad en los últimos cuatro años y medio. La mayoría de los crímenes ocurrieron en la zona noroeste, oeste y sur de Rosario, mientras que el 50% de las víctimas tenía menos de 30 años.
En diálogo con Conclusión, la directora ejecutiva de MuMalá a nivel nacional, Gabriela Sosa, observó que la provincia de Santa Fe concentró el 65% de los feminicidios en contextos de narcotráfico que hubo en todo el país. “Hay víctimas –explicó– que han estado en la línea de fuego de enfrentamientos entre bandas vinculadas a economías delictivas, fundamentalmente al narcotráfico; y por otro lado también hay mujeres que estuvieron involucradas en redes delictivas, pero en lugares muy precarios dentro de esas cadenas”.
“Cuando ponemos la lupa sobre la provincia, encontramos que Rosario y la zona Metropolitana se llevan el 96% de los asesinatos. En estas dinámicas se dan algunas particularidades, como los vínculos que las víctimas y victimarios tienen con personas detenidas por motivos de narcocriminalidad”, señaló Sosa.
Además, consignó que mientras que un 24% de los femicidios por violencia de género –los cuales generalmente son llevados adelante por allegados de las víctimas– fueron cometidos con disparos o ráfagas, la cifra ascendió al 98% cuando se trató de feminicidios en contexto de narcocriminalidad.
Al ser consultada sobre los motivos que llevaron a registrar estos crímenes, Sosa detalló: “Nosotras comenzamos nuestro observatorio en 2015, con el primer Ni Una Menos, pero sólo registrábamos los femicidios por razones de género. En la medida que las violencias urbanas fueron incrementándose, particularmente en Rosario, y comenzamos a leer la existencia de algunas víctimas, también empezamos a hacer un registro de estas situaciones”.
La referente de MuMaLa indicó que entre 2020 y 2023 “fueron mucho más altos los datos de víctimas fatales por feminicidios en contexto de narcotráfico que por femicidios íntimos relacionados a la violencia de género”. Esta tendencia se cortó el año pasado, cuando hubo un descenso en la cantidad de homicidios.
Las víctimas y victimarios fueron más jóvenes en los feminicidios por nacocriminalidad que en los femicidios por motivos de género. También se mencionó que cuando hubo un trasfondo de crimen organizado los asesinatos se cometieron en presencia de otras personas, entre ellas niños, algunos de los cuales resultaron heridos o muertos en el ataque.
El informe destacó que el 51% de las víctimas (64 en total) eran madres, mientras que cinco estaban embarazadas cuando fueron asesinadas. Producto de los crímenes, unos 125 niños, niñas y adolescentes perdieron a su mamá.
Los crímenes con trasfondo narcodelictivo se cometieron, mayormente, en vía pública y en la mitad de ellos se hirió o se asesinó a más de una persona. En tanto, los femicidios directos por violencia de género ocurrieron, con mayor proporción, en la vivienda de la víctima y no fue tan frecuente que haya otros individuos lesionados o fallecidos.
En relación a los feminicidas que se cobraron la vida de mujeres por causas de narcocriminalidad, el 69% no fue identificado, el 98% eran desconocidos, el 62% usó la modalidad del sicariato y el 34% estuvo vinculado a bandas narcos o actividades delictivas.
“El 25% de los agresores fueron detenidos e imputados. Sólo el 29% tuvo sentencia”, señaló el informe de MuMaLá, que precisó que en el 16% de los casos se detectó que el crimen tuvo un autor intelectual diferente al autor material. Asimismo, el 60% de las personas que idearon los feminicidios estaban presas.
“Estamos sumamente preocupadas porque todas las iniciativas estatales alientan el desarrollo de la narcocriminalidad. En términos nacionales, se liberaron los controles que el Estado tenía sobre la traza del dinero y sobre la portación de armas o las municiones. También tenemos ausencia de políticas de género, que en el último año se han resentido más que nunca en la historia de este país, no hay herramientas para fortalecer a las mujeres. Tampoco tenés obra pública o inversión en cultura, educación y salud, que son los factores que, en el contexto donde viven víctimas y victimarios, podían alentar a la inclusión social”, remarcó Sosa.
Y cerró: “Con menos posibilidad de inclusión laboral, cultural y educativa, no hay políticas de género para acompañar. Además hay un blanqueo de capitales alentado por el Gobierno, más una flexibilización de las normas para la portación de armas. Si a esto le sumamos que faltan controles sobre el recorrido ilegal de las armas, tenés un cóctel muy preocupante”.







