Revelan que más de 300 civiles murieron por bombas de racimo en 2024 y los niños son las principales víctimas
Este armamento bélico cuyo uso está prohibido por la Convención de Oslo de 2008, siguen usándose ampliamente en conflictos como el de Ucrania, alerta el informe de una oenegé.
- Internacionales
- Sep 15, 2025
Al menos 314 civiles perdieron la vida en 2024 por el uso de bombas de racimo, un 43% más que el año anterior, según el informe anual de la Coalición Monitor contra las Bombas de Racimo (CMC), publicado el 15 de septiembre. A pesar de estar prohibidas por la Convención de Oslo de 2008, estas armas siguen utilizándose en conflictos como el de Ucrania, Siria, Birmania y Gaza. De manera alarmante, los niños son los más afectados, representando el 42% de las víctimas mortales debido a estas armas altamente destructivas.
Las bombas de racimo, al ser lanzadas, liberan cientos de submuniciones que se dispersan en el aire, muchas de las cuales no explotan al impactar, quedando latentes en el terreno durante años. Esto no solo contamina vastas áreas, sino que aumenta significativamente el riesgo para la población civil, especialmente para los niños, que representan una parte desproporcionada de las víctimas. En 2024, la cantidad de muertes debido a estos proyectiles aumentó considerablemente, con 314 civiles muertos, lo que resalta la magnitud del problema.
El informe también destaca el uso de bombas de racimo en países como Ucrania, donde tanto las fuerzas rusas como ucranianas utilizaron este armamento, causando al menos 1.200 víctimas desde el inicio del conflicto.
Además, las bombas de racimo también fueron empleadas en otros escenarios bélicos como Birmania, Siria e incluso Tailandia, donde fueron usadas durante un conflicto fronterizo con Camboya en julio de 2025. Por otro lado, Israel denunció que fue víctima de ataques con bombas de racimo por parte de Irán en junio de 2024.
A pesar de que 112 países firmaron el tratado que prohíbe el uso de bombas de racimo, potencias militares como Estados Unidos, Rusia y China se niegan a adherirse al acuerdo. La Coalición Monitor contra las Bombas de Racimo, reunida en Ginebra, sigue luchando por la erradicación de estas armas, aunque el aumento de víctimas y la salida de algunos países clave, como Lituania, plantean dudas sobre el futuro de la convención.
Sin embargo, los esfuerzos de limpieza continúan, solo en 2024 se destruyeron más de 83.000 bombas de racimo en 100 km² de territorio contaminado, la mayor cifra en los últimos cinco años.
A pesar de estos avances, la producción de bombas de racimo continúa en 17 países, incluidos Rusia, Estados Unidos, China, India, Pakistán, Irán, Israel y las dos Coreas, lo que perpetúa el ciclo de destrucción. El informe también revela que 29 países siguen luchando contra la contaminación por restos de bombas de racimo, y se calcula que más de 1,49 millones de municiones han sido destruidas desde 2008, aunque el trabajo aún está lejos de concluir.
Los Estados parte de la convención se reunirán del 16 al 19 de septiembre en Ginebra para discutir estos desafíos y fortalecer el compromiso internacional en la lucha contra las bombas de racimo.

