Presunta mala praxis en Córdoba: familias que perdieron a sus bebés exigieron justicia
Una veintena de familiares de recién nacidos fallecidos y de una mujer que murió tras una cesárea exigió respuestas del director del hospital, quien se negó a recibirlos. La Justicia investiga tres casos por presunta impericia mientras el Ministerio de Salud respalda al equipo médico y abrió una auditoría interna.
- Info general
- Nov 25, 2025
Familiares que perdieron a sus bebés y allegados de una mujer fallecida se movilizaron este martes para exigir explicaciones al director del hospital, Luis Ahumada, quien se negó a recibirlos. La protesta, en el marco de denuncias por presunta mala praxis en la Nueva Maternidad Provincial de Córdoba, derivó en momentos de tensión, forcejeos e incluso en el desalojo del hall central, mientras avanza una investigación judicial que ya acumula tres casos.
La protesta se produjo tras la denuncia por la muerte de una beba ocurrida a mediados de noviembre, hecho que destapó otros dos casos que hoy están en manos del fiscal Ernesto de Aragón. Según la denuncia penal, el personal habría actuado sin los elementos de bioseguridad correspondientes y la cirugía habría sido guiada a distancia por profesionales, dejando a pasantes “sin la preparación suficiente” para intervenir.
El primer caso corresponde a una niña nacida el sábado 15 de noviembre en el hospital de la ciudad de Córdoba. Su madre, Evelin Medina, de 20 años, representada por el abogado Juan Cruz Soria Cangiano, denunció que la muerte se produjo por mala praxis o impericia. “El parto fue normal, sin complicaciones previas ni antecedentes médicos de la madre o de la beba”, explicó Soria Cangiano.
Según relató Medina, ella quedó internada el viernes 14 de noviembre y los médicos programaron la cesárea para el día siguiente. La cirugía se realizó el sábado a las 13.30. La joven afirmó que el parto fue atendido por una “practicante” que recibía indicaciones a distancia de otra profesional. “Antes de entrar, la bebé estaba bien, con latidos”, recordó.
Además, Evelin describió que, por el reflejo de la luz en el techo, pudo observar parte del procedimiento: “Escuché que eran practicantes. Había una médica que era la que mandaba y les decía: ‘Empecemos, cortá recto, no tengas miedo’. Y ahí empiezan a trabajar”. Según la versión familiar, el bebé nació con vida y luego falleció. Sin embargo, las autoridades sanitarias ofrecieron otra explicación.
Por otra parte, el martes 18 de noviembre Soria Cangiano presentó una segunda denuncia vinculada a la Maternidad Provincial. En este caso, la denunciante es Viviana Mansilla, quien tuvo su parto el 24 de abril y cuyo bebé murió en la institución. La causa quedó en manos del fiscal Ernesto de Aragón.
Según informaron las autoridades sanitarias, la paciente tenía una enfermedad de base y el bebé habría sufrido una inflamación de las membranas fetales (corion y amnios) y del líquido amniótico. En ambos episodios, el secretario de Salud, Carlos Giordana, aseguró que la actuación del equipo médico fue correcta y descartó una mala praxis.
Soria Cangiano adelantó el jueves pasado en declaraciones radiales que presentará tres denuncias adicionales: “A raíz de la primera denuncia de muerte de etiología dudosa, he tomado contacto con otras madres que pasaron por situaciones similares”, afirmó.
Las familias ingresaron al hall del hospital para intentar hablar con el director, pero Ahumada rechazó el diálogo y el grupo terminó siendo desalojado. La situación se volvió más crítica cuando los allegados denunciaron que “nadie da explicaciones” y reclamaron la suspensión del equipo involucrado.
En tanto, el Ministerio de Salud provincial salió a respaldar al plantel médico. El secretario de Salud, Carlos Giordana, negó la hipótesis de que el parto hubiera sido atendido por practicantes sin supervisión y sostuvo que en la cesárea actuó un equipo completo: anestesista, neonatóloga, instrumentista, ginecóloga con 18 años de experiencia y dos residentes. Además, afirmó que el bebé nació sin signos vitales, con un cuadro de sufrimiento fetal agudo, y que se solicitó una autopsia para establecer la causa de muerte.
En ese mismo sentido, el Ministerio confirmó que se abrió una investigación administrativa interna para determinar responsabilidades, en paralelo con la causa judicial caratulada como “muerte de etiología dudosa”. Mientras tanto, el fiscal De Aragón avanzó con allanamientos y la obtención de las historias clínicas de todos los pacientes involucrados.
El director del hospital, Luis Ahumada, defendió la calidad del servicio y sostuvo que la institución es “de primerísimo nivel”, con altos estándares de atención y reconocimiento nacional. Reconoció que el clima es “trágico y doloroso” y pidió prudencia para permitir que el equipo médico siga trabajando “con tranquilidad”, al tiempo que señaló que el conflicto generó temor e incluso agresiones hacia el personal de salud.

