DOMINGO, 19 DE JUL.

Disturbios en Bruselas: los agricultores belgas rechazan el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur

Mientras un sector aprueba la concreción del tratado como alternativa a los controles de exportación de China y las políticas arancelarias de Estados Unidos, otro más crítico advierte que la firma puede alterar la normativa sobre el medio ambiente lo que perjudicaría la producción agrícola.

 

Miles de agricultores se manifestaron este jueves en las calles de la capital de Bélgica, Bruselas, debido a que los líderes de 27 Estados miembros de la Unión Europea (UE) debatían sobre la modificación o el aplazamiento del acuerdo comercial Unión Europea-Mercosur.

Miles de agricultores, apoyados por tractores con los que cerraron rutas, arrojaban papas y huevos contra las fuerzas de seguridad que respondían con gases lacrimógenos y mangueras de agua a alta presión.

Los incidentes se produjeron en inmediaciones del edificio Europa, en el que se realizaba la cumbre, debido a la resistencia a la propuesta de eliminar aranceles sobre casi todos los productos comercializados entre la UE y cinco países del Mercosur que son Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia durante 15 años.

Al respecto, Italia había señalado el miércoles que se había unido a la oposición liderada por Francia al pacto transatlántico de libre comercio, después de que la primera ministra, Giorgia Meloni, dijera al Parlamento que firmar el acuerdo «sería prematuro» y afirmara que Italia quería «garantías recíprocas adecuadas para nuestro sector agrícola» antes de aprobar el acuerdo.

En tanto, el presidente francés, Emmanuel Macron, llegó a la cumbre manteniendo su oposición y pidiendo nuevas negociaciones en enero. «No estamos preparados. No cuadra», dijo, y añadió de forma contundente: «Este acuerdo no puede firmarse».

Macron dijo que había hablado de retrasar el acuerdo con sus homólogos de Italia, Polonia, Bélgica, Austria e Irlanda. Su Gobierno ha exigido salvaguardas contra la interrupción económica, mayores regulaciones en las naciones del Mercosur, incluidas restricciones a los pesticidas, y mayores inspecciones en los puertos de la UE.

La postura de Italia da a Francia votos suficientes para vetar la firma del acuerdo prevista para el sábado por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que necesita el respaldo de al menos dos tercios de los países de la UE para proceder al acuerdo, según consignó Euro News.

«Esto no significa que Italia pretenda bloquear el acuerdo u oponerse a él, sino que solo lo aprobará si incluye garantías recíprocas adecuadas», declaró Meloni.

¿Volará Von der Leyen a Brasil?

Las negociaciones del acuerdo han durado 25 años. Una vez ratificado, abarcaría un mercado de 780 millones de personas y aproximadamente una cuarta parte del producto interior bruto mundial.

Sus defensores sostienen que el acuerdo supondría una alternativa a los controles a la exportación de China y a las políticas arancelarias de Estados Unidos.

Por su parte, los críticos advierten que debilitaría la normativa medioambiental y perjudicaría al sector agrícola de la UE.
Asimismo, el canciller alemán, Friedrich Merz, declaró antes de la cumbre de Bruselas que retrasar o abandonar el acuerdo perjudicaría la posición de la UE en el mundo.

«Si la Unión Europea quiere seguir siendo creíble en la política comercial mundial, hay que tomar decisiones ahora», declaró.

Competencia estratégica por América Latina

«El acuerdo también representa una competencia estratégica entre los países occidentales y China por América Latina», dijo Agathe Demarais, miembro senior del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores.

«Si no se firma el acuerdo de libre comercio UE-Mercosur, se corre el riesgo de que las economías latinoamericanas se acerquen a la órbita de Pekín», afirmó.

A pesar de la posibilidad de un aplazamiento, Von der Leyen y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, tienen previsto firmar el acuerdo en Brasil este fin de semana.

«Tenemos que deshacernos de nuestras excesivas dependencias, y esto solo es posible mediante una red de acuerdos de libre comercio», declaró Von der Leyen. «Es de enorme importancia que consigamos luz verde para Mercosur».
Milei contra Lula

Las tensiones políticas de los últimos años en el seno del Mercosur -sobre todo entre el presidente argentino libertario, Javier Milei, y el centroizquierdista brasileño Luiz Inácio Lula da Silva- no han mermado el compromiso de los líderes sudamericanos de sellar una alianza con Europa.

«Seguimos siendo optimistas de que el próximo sábado tendremos la aprobación de la Unión Europea y, por lo tanto, podremos proceder a la firma del tratado», dijo Gabriel Oddone, ministro de Economía y Finanzas de Uruguay.

Lula ha defendido el acuerdo desde la mayor economía de Sudamérica. Como anfitrión de la próxima cumbre, el presidente brasileño está apostando su credibilidad diplomática al cierre del acuerdo antes de las elecciones generales del próximo año, en las que buscará la reelección.

En una reunión de Gabinete celebrada el miércoles, Lula expresó su frustración por la oposición italiana y francesa.

Dijo que el sábado determinaría el destino del acuerdo.

«Si no lo hacemos ahora, Brasil no hará más acuerdos mientras yo sea presidente», dijo Lula, añadiendo que el pacto «defendería el multilateralismo» mientras el presidente estadounidense Donald Trump persigue el unilateralismo.
Milei, un estrecho aliado de Trump, también apoya el acuerdo.

«Debemos dejar de pensar en el Mercosur como un escudo que nos protege del mundo y empezar a pensarlo como una lanza que nos permite penetrar efectivamente en los mercados globales», concluyó.

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