El informe anual del Departamento de Guerra estadounidense dice que China tendrá 9 portaaviones para 2035
En el prefacio del documento se destaca una crítica suavizada a las acciones coercitivas chinas en los mares del Este y del Sur. Resalta que Trump busca un equilibrio para evitar un conflicto abierto y fomentar una relación basada en la estabilidad y el comercio justo.
- Internacionales
- Dic 26, 2025
El Departamento de Guerra de Estados Unidos reveló en su informe anual que el poderío de China se incrementará notablemente hacia 2035 debido a que para ese año proyecta desplegar una flota para ese año.
Según detalló la cartera de Guerra norteamericana, esta situación situaría a la Armada del Pueblo «en una posición de competencia directa con la Marina» estadounidense que actualmente opera once de estos buques.
Vale recordar que en noviembre entró en servicios el portaaviones Fuijian, el tercero del gigante asiático, con capacidad para portar cazas furtivos J35 y una avanzada flota de drones que aumentan la capacidad de ataque y de vigilancia.
De esta manera, China avanzaría con una fuerza naval capaz de desafiar la hegemonía estadounidense en el Pacífico.
Uno de los puntos más críticos del reporte es el avance en la capacidad de detección china mediante «radares de sobre el horizonte».
Estos sistemas permiten al Ejército Popular de Liberación monitorear buques y aeronaves no solo en la Primera Línea de Islas —que abarca desde Kyushu y Okinawa hasta Taiwán y Filipinas— sino también alcanzar la Segunda Línea de Islas, que incluye las Islas Ogasawara, Guam y Papúa Nueva Guinea.
Esta red de sensores terrestres, apoyada por una infraestructura de fibra óptica militarizada en islas artificiales del Mar de China Meridional, permite a Pekín detectar movimientos de bases estratégicas como la de Guam.
Respecto a la situación de Taiwán, el Pentágono analiza cuatro opciones estratégicas que China tiene sobre la mesa para lograr la unificación.
La primera consiste en una presión híbrida que combina el aislamiento diplomático con ciberataques y guerra de información para forzar una negociación.
Las otras tres vías son puramente bélicas: ataques aéreos de precisión contra bases militares, un bloqueo total para cortar suministros vitales o, finalmente, una invasión anfibia a gran escala.
No obstante, el informe subraya que una operación de desembarco representa un «riesgo masivo» para el Gobierno chino debido a su complejidad logística y humana, destaca International Press.
En un giro diplomático inesperado, el prefacio del documento suaviza las críticas directas hacia las acciones coercitivas de China en los mares del Este y del Sur.
En su lugar, resalta que, bajo el liderazgo del presidente Trump, se busca un equilibrio de fuerzas para evitar un conflicto abierto y fomentar una relación basada en la estabilidad y el comercio justo.

