El Papa afirmó que el perdón es una fuerza “más auténtica que la de las armas”
Durante el rezo del Ángelus en la festividad de San Esteban, el Pontífice reflexionó sobre el martirio, la justicia y la paz, y advirtió sobre los desafíos que enfrentan hoy quienes optan por el camino cristiano.
- Religión y espiritualidad
- Dic 27, 2025
Ante una multitud de fieles que colmó la Plaza San Pedro, el papa León XIV encabezó el rezo del Ángelus en el marco de la festividad de San Esteban, primer mártir de la Iglesia. En ese contexto, el Santo Padre ofreció una profunda reflexión sobre el perdón, al que definió como una fuerza “más auténtica que la de las armas”, y llamó a no renunciar a la justicia ni a la esperanza.
El Pontífice se refirió al significado del martirio para los primeros cristianos, a quienes describió como testigos de una fe que trasciende incluso la muerte. Según explicó, “el martirio es un nacer al cielo”, ya que una mirada iluminada por la fe permite ver más allá de la oscuridad del final terrenal. De este modo, destacó que la entrega total representaba el verdadero nacimiento a la vida plena.
Asimismo, al resaltar la figura del protomártir Esteban, León XIV señaló que su rostro “parecía el de un ángel” debido a su decisión de no ser indiferente ante la historia, sino de afrontarla desde el amor. En este sentido, vinculó su testimonio con el misterio de la Navidad, al afirmar que, aunque las personas llegan al mundo sin elegirlo, a lo largo de la vida se les presenta reiteradamente la posibilidad de “venir a la luz” y optar conscientemente por ella.
Por otra parte, el Papa advirtió sobre las dificultades actuales que enfrentan quienes buscan la justicia y viven con coherencia su fe. Al respecto, definió esta actitud como una “belleza rechazada” por aquellos que temen perder privilegios o cuotas de poder.
En consecuencia, lamentó que muchos creyentes comprometidos con la paz sean marginados o desacreditados en el debate público.
En un pasaje de fuerte contenido social, León XIV denunció que quienes hoy eligen el camino desarmado de Jesús y de los mártires suelen ser ridiculizados, excluidos e incluso acusados de favorecer a supuestos enemigos.
Sin embargo, frente a este escenario, reivindicó el valor del perdón al recordar que Esteban murió perdonando, del mismo modo que Jesús, impulsado por una fuerza más poderosa y auténtica que la violencia.
El Santo Padre invitó a reconocer la dignidad del prójimo como fundamento de la esperanza, a la que definió como una fuerza gratuita presente en el corazón de todas las personas. Según expresó, esta esperanza se reactiva cuando se comienza a mirar al otro de un modo distinto.
Por último, pidió la intercesión de la Virgen María para alcanzar una alegría capaz de disipar todo temor, “así como la nieve se derrite al sol”.

