José Kast asume la presidencia de Chile y persiste la presión estadounidense sobre Cuba
Santiago Toffoli y Emilio Ordoñez analizaron el nuevo rumbo político del país trasandino y los deasfíos de la isla caribeña tras la presión norteamericana.
- Café Internacional
- Mar 18, 2026
En un nuevo programa de Café Internacional, la atención estuvo puesta sobre temas de agenda latinoamericanos, más allá del ruido de guerra que llega desde el Estrecho de Ormuz. De un lado, la asunción del nuevo presidente chileno José Kast da cuenta de un cierre de ciclo para el propio país trasandino tras el Estallido Social de 2019 y la gestión de Gabriel Boric como presidente, dando cuenta también de que el signo de los tiempos -esto es, la ultraderecha como opción de poder- también ha alcanzado a la política chilena, conformándose un potencial núcleo de poder de gobiernos afines al sur del continente. Por otro lado, otro signo de época -el hiper-intervencionismo norteamericano- aparece con total crudeza en el estrangulamiento económico que vive Cuba, esta vez potenciado por el embargo petrolero dictado por Donald Trump, lo que pone a la Isla en su hora más difícil, en medio de la debacle económica y los rumores de cambio de régimen con la idea de replicar el “modelo venezolano”.
La llegada al poder de José Antonio Kast en Chile no pasó desapercibida en la región, teniendo en cuenta el contexto regional y global y las propias características del nuevo mandatario, quien es no sólo el presidente más votado de la historia en el país trasandino, sino que es el primero que apoyó en su momento la dictadura de Augusto Pinochet. Con un programa político basado en el ajuste presupuestario, el combate a la inmigración ilegal y a la delincuencia anclado en la noción de un “gobierno de emergencia”, Kast parece seguir la narrativa principal de otros gobiernos de extrema derecha en el mundo, al mismo tiempo que expresa el giro copernicano en términos políticos que dio la sociedad chilena en relación a los temas de mayor importancia, contando con un robusto mandato social pero con el desafío de un Congreso sin mayorías claras en la que deberá negociar los puntos nodales del programa político que lo hizo vencedor. El análisis desde la mesa de conducción atraviesa todos estos factores, así como también los desafíos que le espera a la oposición y al propio presidente saliente, Gabriel Boric.
Si de emergencias se habla, la situación económica en Cuba da cuenta de una situación digna de ese nombre. Asfixiada económicamente por el histórico bloqueo proveniente de Estados Unidos, con un modelo económico cuyas reformas no han sido suficientes para impactar en la calidad de vida social sumado a errores propios de su dirigencia, la estrategia de asfixia energética llevada adelante por el gobierno de Donald Trump ha puesto al gobierno de La Habana en su momento más difícil desde desde los años ´90. Las medidas de urgencia que se han tomado, centradas en el racionamiento de energía y en la preparación para una eventual invasión terrestre desde su vecino del Norte, se solapan con conversaciones bilaterales y rumores de cambio de régimen, en un escenario tan imprevisible como las propias políticas de Trump.
Por último, el cine y la política internacional vuelven a coincidir en la clásica Última Columna, donde Lautaro Murialdo ofrece tres películas para considerar, en el contexto de la celebración de los Oscars. Como es de esperar, la más laureada en la ceremonia es la primera a recomendar: “Una Batalla Tras Otra”, en donde aparece la problemática inmigratoria en Estados Unidos, seguida por “Melania”, una mirada al entorno presidencial desde la visión de la primera dama estadounidense, Melania Trump y, para finalizar, un aporte desde Rusia: “Mr. Nobody Against Putin”, en la cual su director se animó a filmar el detrás de escena de actos escolares, desafiando las líneas políticas y de edición emanadas desde el gobierno, lo que le costó el exilio. Tres ventanas para una mirada distinta de la política internacional.

