Misa por el Papa Francisco en Luján: coincidieron Adorni y Kicillof, pero Villarruel no asistió
El arco político participó del primer aniversario de la muerte de Jorge Bergoglio. La vicepresidenta se bajó del acto para evitar una “foto incómoda”.
- Política
- Abr 21, 2026
Dirigentes de distintos espacios políticos coincidieron en la Basílica de Luján para participar de la misa en homenaje al primer aniversario del fallecimiento del Papa Jorge Bergoglio, en un acto marcado por la convivencia institucional, aunque también por algunas ausencias. La misa reunió a figuras del Gobierno nacional y de la provincia de Buenos Aires. Entre ellos, estuvieron el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el gobernador Axel Kicillof, quienes compartieron espacio en una ceremonia que buscó dejar de lado las diferencias políticas.
Sin embargo, la ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel marcó un contrapunto dentro del oficialismo. Según trascendió, decidió no asistir para evitar compartir ubicación con funcionarios cuestionados judicialmente, lo que consideró una “foto incómoda”. Aunque, anticipó que realizará un homenaje propio al pontífice argentino.
Por otro lado, la ceremonia comenzó pasadas las 17 con una importante convocatoria de fieles y dirigentes. En las primeras filas se ubicaron referentes como Bartolmé Abdala, presidente provisional del Senado, Martín Menem, titular de la Cámara de Diputados, Adorni, Diego Santilli, ministro del Interior, y Alejandra Monteoliva, jefa de Seguridad. También estuvieron el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, y el diputado Gabriel Bornoroni.
En la otra hilera estuvieron el mandatario bonaerense Axel Kicillof junto con distintos funcionarios, intendentes de la Provincia y legisladores, como el senador nacional Wado de Pedro, el ministro de Trabajo provincial, Walter Correa, y la secretaria de Cultura, Florencia Saintout.
En ese marco, la homilía estuvo a cargo del arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina. Durante su mensaje, llamó a recoger el legado del Papa y a superar divisiones políticas y sociales, destacando la importancia de construir una sociedad más unida.
Colombo, habló de la necesidad de aprender del legado del pontífice argentino y a “superar las divisiones que persistieron durante su papado”, tanto en la sociedad como en el propio clero. Y recalcó la posibilidad de que la sociedad se una gracias al acto: “Nos alegra y anima a seguir construyendo juntos una patria de hermanos”.
Tras casi una hora de ceremonia, el acto concluyó en un clima de respeto y sin cruces entre los distintos sectores políticos. Así, el homenaje a Jorge Bergoglio se desarrolló con normalidad, en una jornada que combinó memoria, simbolismo y gestos de convivencia institucional.

