La Iglesia rosarina se reunió con cuidacoches y les ratificó su compromiso, pidiendo por la regulación
Mientras a nivel provincial en la Legislatura se debate sobre la prohibición de la actividad, el arzobispado y la Pastoral Social dialogaron con los trabajadores informales, pidiendo que se regule y capacite y aclarando que no puede permitirse la “extorsión” ni las “conductas violentas”.
- Ciudad
- May 20, 2026
Mientras en la Legislatura santafesina se discute por la prohibición de los cuidacoches, la Iglesia rosarina se reunió con algunos de estos trabajadores informales y les ratificó su compromiso, pidiendo por la regulación de la actividad y mostrándose a su vez en contra de las actitudes violentas o extorsivas.
El arzobispo de Rosario, Monseñor Eduardo Martín; el padre Fabián Monte y miembros de la comisión Diocesana de Pastoral Social mantuvieron un encuentro este miércoles con un grupo de trabajadores cuidacoches y posteriormente emitieron un comunicado, donde el arbozispado llamó a “toda la sociedad a reconocer, desde la fe, a estos hermanos y hermanas, y a construir una Rosario más justa, donde todos podamos vivir con equidad y solidaridad”.
En ese sentido, en el texto reafirmaron “el compromiso de la Iglesia en el acompañamiento a estos trabajadores informales, renovando su vocación de trabajar por la solución de los problemas que atraviesan los más vulnerables y excluidos”.
“Hay muchísima gente que simplemente intenta ganarse el pan ofreciendo un pequeño servicio, porque todos tenemos algo para aportar en esta sociedad, aun el más pequeño. Debemos crecer en humanidad, aprender a respetarnos unos a otros y reconocer la dignidad de cada persona humana. No podemos expulsar ni descartar; debemos tratar de integrar”, señaló el Monseñor.
Para tomar esta postura, desde la Iglesia sostuvieron inspirarse en el Evangelio, donde Jesús se identifica con los más pequeños (cf. Mt. 25 y ss.), y en las enseñanzas del Papa León XIV, entendiendo que “cada persona posee una dignidad inalienable y que, a los ojos de Dios, todo trabajo constituye un derecho y una expresión de esa dignidad”.
Este apoyo es clave en semanas en donde desde la Legislatura de la provincia de Santa Fe se vota un proyecto para prohibir la actividad, con varios funcionarios provinciales y rosarinos adhiriendo a la postura de no permitir la presencia de cuidacoches en la ciudad.
“No se trata simplemente de estar a favor o en contra de los trapitos. La verdadera cuestión es cómo tratamos a los más vulnerables. Nadie está en la calle por vocación; detrás de cada persona hay una historia de dolor, de quiebres y de situaciones muy difíciles que hoy hemos podido escuchar”, dijo por su parte el padre Fabián Monte.
Luego, agregó: “No podemos convertirlos en chivos expiatorios de los problemas sociales ni creer que la solución pasa por esconderlos o prohibirlos. Eso sería puro voluntarismo inútil. Ojalá pudiéramos integrarlos mucho más y que puedan acceder a un trabajo digno, porque ese sigue siendo el gran drama de la cuestión social”.
Además, propuso “regular, capacitar y acompañar”, y destacó que “es importante diferenciar claramente el delito de la necesidad”.
“Nosotros proponemos acompañar, escuchar, conocer y, desde allí, orientar y ayudar a generar oportunidades laborales. A nadie le gusta vivir en la calle, pero creemos que la peor solución es volver invisibles a quienes más sufren. También es importante diferenciar claramente el delito de la necesidad. No avalamos la extorsión ni la violencia, y eso debe quedar fuera de toda duda. Pero cuando la prohibición es general, terminan pagando justos por pecadores. Aquí hay personas que buscan apenas un ingreso para sobrevivir, y no podemos quitarles ese medio de subsistencia ni permanecer indiferentes. Por eso proponemos regular, capacitar y acompañar”, señaló.
Por su parte, Martín, responsable de la Pastoral Social de Rosario, describió: “Estos hermanos nuestros atraviesan situaciones de gran necesidad y muchos de ellos ofrecen sus servicios cuidando coches, ayudando a estacionar o lavando autos. Entendemos que brindan un pequeño servicio que ayuda a los demás. Por eso creemos que este tipo de actividades no deben eliminarse, sino ordenarse y regularse, principalmente para identificar a quienes se aprovechan de estas situaciones, especialmente en espectáculos masivos o en inmediaciones de estadios, donde a veces aparecen conductas vinculadas a la amenaza, la falta de respeto o la extorsión. Eso no puede permitirse y allí la autoridad debe actuar.
Por parte de los cuidacoches, una de las representantes, Zulma, dijo que se sintió “escuchada y comprendida” y que necesitan “de mucha ayuda”, mientras que otro de los trabajadores informales, Marcos, comentó: “Hace muchos años que estoy en la calle. Muchas veces prometen escucharte, pero después no hay respuestas. Hoy realmente me sentí escuchado y sentí que hay interés genuino en ayudar. Eso me puso muy contento. Dios es bueno y creo que esto tiene un propósito”.


