Virus Sincicial Respiratorio: refuerzan calendario vacunatorio de cara al invierno para niños y adultos
Desde la caratera de salud analizaron estrategias para prevenir casos graves y fallecimientos durante la temporada de bajas temperaturas. La evaluación permite analizar el desempeño identificando fortalezas, barreras y oportunidades de mejora para optimizar la implementación.
- Info general
- Jun 1, 2026
La prevención del virus sincicial respiratorio (VSR) se posiciona como prioridad en el ámbito sanitario argentino, principal causa de infecciones respiratorias agudas en lactantes y niños pequeños, ante la llegada del invierno. Los resultados del estudio dieron cuenta que Argentina, primer país de América Latina en incorporar la vacuna contra el VSR al Calendario Nacional de Vacunación, lleva adelante una implementación exitosa de la estrategia.
El inicio del invierno suele traducirse en un aumento de las infecciones respiratorias. En el país el VSR representa una de las principales causas de internación pediátrica, especialmente en menores pequeños. Además, la evidencia internacional y local indica que el virus también afecta gravemente a adultos mayores y personas con comorbilidades, grupos que tradicionalmente no eran el foco principal de las campañas de prevención.
La aprobación de nuevas vacunas en el país, introduce una estrategia de protección estacional con dosis única, aplicable tanto a niños sanos como a los de riesgo. Según un informe de la cartera sanitaria, el estudio analiza el desempeño programático, operativo y territorial de las acciones implementadas en condiciones reales, identificando fortalezas, barreras y oportunidades de mejora con la vacunación apropiada.
En 2024 las coberturas alcanzaron un 67,9% y los datos preliminares de 2025 muestran coberturas del 74%, mientras que este año, desde el 12 de enero (fecha de inicio de la estrategia) hasta el 27 mayo se registraron 118.842 dosis aplicadas, lo que representa una cobertura del 45,5% a nivel nacional.
El análisis también destacó la rectoría del Ministerio de Salud de la Nación en la planificación e implementación de la política, así como la existencia de un registro nominalizado interoperable que permite monitorear en tiempo real las dosis aplicadas.
En esa línea, según explicó la doctora Ángela Gentile, ex presidenta de la Comisión Nacional de Inmunizaciones (Conain), la vacunación contra el VSR comienza con embarazadas, se aplica entre las semanas 32 y 36.6 de gestación.
El objetivo es reducir hospitalizaciones y mortalidad infantil, además de mitigar la sobrecarga anual que genera la bronquiolitis en el sistema de salud. “No se trata de eliminar el virus, sino de controlar sus formas más severas. La medición de la efectividad pasa por observar la reducción de los cuadros graves y la cantidad de internaciones”, detalló la especialista.
Vigilancia y compromiso sanitario
Las bajas temperaturas refuerzan la vigencia de la prevención del VSR en todos los grupos etarios. Los especialistas enfatizan la necesidad de sostener y ampliar las estrategias de vacunación y coberturas, mientras se profundiza la vigilancia epidemiológica para responder a los desafíos que presenta el virus en la población.
En Argentina, la vigilancia epidemiológica y la investigación sobre la efectividad de las estrategias preventivas suman evidencia relevante para el diseño de políticas sanitarias. Es importante monitorear la evolución del VSR temporada tras temporada, así como de ajustar las estrategias a partir de los datos locales y de la experiencia internacional, según el Minesterio de Salud.
La vigilancia genómica y el seguimiento de la seguridad de las vacunas forman parte de los lineamientos recomendados por la Comisión Nacional de Inmunizaciones. Los equipos de salud trabajan en la identificación de casos, la secuenciación viral y el reporte de eventos adversos, elementos claves para adaptar las campañas a las características de cada brote y mejorar la respuesta sanitaria.
La prevención y ampliar la cobertura
La prevención del VSR atraviesa una etapa de innovación y avance científico, impulsada por la evidencia generada en los últimos años. La llegada de vacunas maternas, anticuerpos monoclonales de larga duración y la disponibilidad de vacunas recombinantes para adultos permite abordar la enfermedad desde una perspectiva integral, que incluye a todos los grupos de edad y a las poblaciones de mayor vulnerabilidad.
El desafío inmediato es ampliar la cobertura de las estrategias preventivas, especialmente en las zonas y grupos de mayor riesgo. La experiencia internacional, como la de Galicia y Chile, muestra que las coberturas superiores al 90% permiten reducir drásticamente las hospitalizaciones y las complicaciones graves.
El acceso a la inmunización en embarazadas, niños y adultos mayores es prioritario, junto con la capacitación de los equipos de salud y la información clara y transparente a la comunidad.


