Mirgor y SMATA firmaron el primer acuerdo de “banco de horas” tras la reforma laboral
El convenio comenzará a regir en julio en las plantas de Garín y Baradero. La herramienta permitirá adaptar las jornadas de trabajo a la demanda productiva y es presentada por la empresa y el sindicato como una alternativa para sostener el empleo en un sector golpeado.
- Gremiales
- Jun 9, 2026
La empresa Mirgor y el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA) firmaron el primer acuerdo de “banco de horas” en el sector privado desde la reglamentación de la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional. El convenio comenzará a aplicarse a partir de julio en las plantas de Garín y Baradero, dedicadas a la producción de autopartes.
El mecanismo no alcanzará, por el momento, a las operaciones radicadas en Tierra del Fuego, debido a que allí la representación sindical de los operarios recae sobre la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).
La medida busca compensar jornadas laborales de acuerdo con las necesidades productivas de la empresa. En períodos de menor actividad, los trabajadores podrán acumular horas no trabajadas dentro de un banco específico, mientras que cuando la demanda aumente esas horas serán recuperadas mediante una reorganización de la jornada laboral. Según trascendió, el acuerdo contempla un banco de hasta 200 horas durante un período inicial de 12 meses, con posibilidad de renovación.
La iniciativa surge en un contexto complejo para la industria autopartista. Fuentes del sector señalaron que en los últimos meses se perdieron alrededor de 8.000 puestos de trabajo debido a la caída de la producción y la demanda, una situación que llevó a las empresas a buscar herramientas para evitar nuevas suspensiones o despidos.
La flexibilidad del tiempo de trabajo aparece, así, como el último dique de contención gremial para evitar despidos masivos a la espera de una eventual reactivación macroeconómica.
Desde SMATA destacaron que el convenio no modifica el convenio colectivo vigente y remarcaron que el esquema no afectará el pago de horas extras. Pero vale aclarar que las horas extras sólo se seguirán pagando durante los fines de semana. Además, el gremio que conduce Ricardo Pignanelli evalúa replicar el modelo en otras compañías de la actividad que atraviesan dificultades similares.
El acuerdo es observado con atención tanto por empresarios como por sindicatos, ya que constituye el primer antecedente concreto de aplicación de una de las herramientas incorporadas por la reforma laboral. Si los resultados son considerados positivos, podría extenderse a otras empresas industriales que enfrentan fluctuaciones en sus niveles de producción.
El sistema de banco de horas ya existía en algunos convenios de la industria automotriz, pero la reciente reglamentación de la reforma laboral amplió el margen para que las empresas negocien este tipo de esquemas con los gremios, con el objetivo de flexibilizar la organización del trabajo sin avanzar en reducciones salariales permanentes.
¿Cómo funciona el mecanismo de acumulación y devolución?
El acuerdo diseñado por el SMATA garantiza que el trabajador mantenga la estabilidad absoluta de sus ingresos mensuales, percibiendo el mismo sueldo trabaje menos o más horas en el mes. El sistema opera a través de una dinámica de débitos y créditos laborables:
- La acumulación (Crédito para la empresa): Si durante una jornada habitual de 9 horas un operario ve interrumpida su tarea por una hora debido a necesidades operativas, se retira a su hogar percibiendo el 100% de su salario. No obstante, esa hora no trabajada se suma al banco de horas de la compañía, quedando el empleado en situación de «deudor» de ese tiempo.
- La devolución (Compensación del trabajador): Cuando el flujo de producción se normaliza o se incrementa la demanda de abastecimiento, la empresa solicita la restitución de esas horas de lunes a viernes. Un punto clave de la negociación gremial determinó que cada hora devuelta por el trabajador cotiza como hora y media (1.5 horas) para el banco. Es decir, si el operario tenía 10 horas acumuladas en su contra y trabaja una hora extra de lunes a viernes, su saldo deudor se reducirá a 8 horas y media.
Asimismo, el convenio estipula que si al cumplirse el año de vigencia la firma no logró generar el volumen de trabajo necesario para que los operarios devuelvan las horas acumuladas, el saldo podrá ser anulado o prorrogado, quedando sujeto a una nueva mesa de negociación entre el cuerpo de delegados y la gerencia de Recursos Humanos.

