LUNES, 24 DE AGO.

Siria: condenan a cadena perpetua a ex líder religioso del gobierno de Bashar Al Assad

Ahmed Badreddin Hassoun fue sentenciado por incitación a la violencia, odio confesional y abuso de poder. Había ocupado el cargo de gran muftí de Siria durante 16 años y era una figura cercana al régimen del derrocado Bashar al Asad.

La justicia siria condenó este lunes a cadena perpetua al ex gran muftí Ahmed Badreddin Hassoun, quien ejerció el máximo cargo religioso islámico del país durante el gobierno de Bashar al Asad. El tribunal de Damasco lo declaró culpable de avivar la guerra civil y los enfrentamientos confesionales, además de otros delitos vinculados con la incitación a la violencia y el abuso de poder.

Hassoun ocupó el cargo de gran muftí durante 16 años y fue reconocido por su estrecha relación con Bashar al Asad. Durante ese período apareció en numerosas ceremonias y actos religiosos junto al entonces presidente, lo que lo convirtió en una de las figuras religiosas más asociadas al antiguo régimen.

El tribunal que intervino en el proceso dictó la pena de cadena perpetua por «avivar la guerra civil y los enfrentamientos confesionales». Además, estableció otras penas de entre tres y 20 años de prisión por cargos relacionados con la incitación intencional al asesinato, la participación directa en asesinatos y el fomento del odio confesional y racial.

La sentencia constituye la primera condena contra un líder religioso en el marco de los procesos judiciales iniciados por las nuevas autoridades sirias contra funcionarios y figuras vinculadas al gobierno de Asad.

Desde la caída del antiguo régimen, los nuevos gobernantes impulsaron causas judiciales contra personalidades relacionadas con el gobierno anterior. La condena de Hassoun se suma a otras sentencias dictadas contra figuras del régimen, en un proceso que busca establecer responsabilidades por hechos ocurridos durante los años de conflicto.

Hassoun había sido designado para ocupar el cargo durante el gobierno de Asad. Sin embargo, en 2021, el entonces presidente decidió suprimir la figura institucional del gran muftí, lo que provocó la salida de Hassoun de sus funciones y su retiro.

El exlíder religioso quedó así fuera de la estructura oficial antes de la caída del régimen, aunque mantuvo su identificación pública con el gobierno de Asad.

La condena representa ahora un nuevo capítulo en los procesos contra integrantes y colaboradores del antiguo gobierno sirio y marca, además, un precedente para el tratamiento judicial de las figuras religiosas que ocuparon posiciones de influencia durante ese período.

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