El hijo de Benjamín Netanyahu reclamó la soberanía argentina sobre Malvinas en medio de tensiones con el Reino Unido
Yair Netanyahu, hijo del primer ministro israelí, utilizó las redes sociales para afirmar que las islas pertenecen a la Argentina. Sus dichos responden a una represalia contra Londres por su política hacia Palestina y coincide con presiones de Washington hacia el gobierno británico por el presupuesto militar de la OTAN. Sin embargo, la diplomacia oficial de Tel Aviv mantiene su histórica distancia respecto al reclamo nacional.
- Internacionales
- Ago 31, 2026
El debate sobre la soberanía de las Islas Malvinas sumó un inesperado capítulo en la arena digital global. Yair Netanyahu, hijo del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, afirmó a través de su cuenta personal en la red social X que «¡Las Islas Malvinas pertenecen a Argentina!». La expresión del activista político de ultraderecha generó inmediatas repercusiones y cruces con figuras políticas británicas que habitualmente se alinean con el Estado de Israel.

La sorpresiva declaración se produjo en reacción a informes de prensa que señalan que el Pentágono contempla la posibilidad de retirar su respaldo histórico a Londres sobre el archipiélago austral. Según reveló el periódico The Telegraph, el gobierno de Estados Unidos analiza revisar su postura como un mecanismo de presión para que el Reino Unido incremente su gasto en defensa. Ante esta posibilidad, un funcionario norteamericano admitió que las conversaciones bilaterales son «francas» y que «no se descarta nada». Desde Londres, un portavoz del Ejecutivo británico intentó calmar las aguas calificando de «inquebrantable» su posición sobre las islas, ratificándolas como un «Territorio Británico de Ultramar», mientras defendía que el Reino Unido es el tercer aportante absoluto en defensa dentro de la OTAN.
A pesar del revuelo, el pronunciamiento de Yair Netanyahu dista de constituir un giro doctrinario en la diplomacia de Medio Oriente. Al no ocupar ningún cargo institucional dentro del gobierno de su padre, sus palabras carecen de efectos jurídicos y no representan una postura formal del Estado de Israel.
La verdadera motivación detrás del posteo del hijo del primer ministro quedó expuesta en sus publicaciones posteriores. Ante las quejas de usuarios británicos ofendidos por referirse a las Malvinas como «un puñado de rocas a 8.000 millas de sus costas», Yair Netanyahu disparó munición gruesa contra la administración del Reino Unido.
«Ahora imaginen cómo nos sentimos nosotros, los israelíes, ante el reconocimiento de su gobierno a ‘Palestina’ […], su negación de nuestra soberanía sobre nuestra capital, Jerusalén, y los Altos del Golán, y su constante injerencia en nuestros asuntos internos», argumentó, trazando un paralelismo directo y sentenciando que «una alianza funciona en ambas direcciones». En este sentido, usó la legítima causa soberana de Argentina como una herramienta de réplica geopolítica frente a las decisiones británicas en torno al conflicto en Gaza y las bajas históricas causadas por las fuerzas de Gran Bretaña en otros escenarios de ocupación.

Sintonía presidencial y la cautela de la diplomacia oficial
Este episodio se inscribe en la estrecha sintonía política y «unión moral, espiritual y política» que el presidente argentino, Javier Milei, ha tejido con Benjamín Netanyahu desde su visita a Jerusalén en abril de 2026. De hecho, el propio Yair Netanyahu destacó que su mensaje contribuía a las relaciones bilaterales compartiendo un posteo que fue replicado por Milei bajo la premisa de «apoyá a tus amigos y no a quienes te odian». Además, el marco de las relaciones recientes incluye la promoción de los denominados «acuerdos de Isaac» entre ambos países.
No obstante, esta afinidad ideológica choca contra el pragmatismo de la Cancillería israelí. En febrero de 2026, el canciller Gideon Sa’ar mencionó la disputa territorial ante el Consejo de Seguridad de la ONU durante un cruce con la delegación de Londres. Si bien Sa’ar recordó que el Reino Unido arrastra una controversia no resuelta con la Argentina, evitó explícitamente reconocer la soberanía de nuestro país sobre el archipiélago. De igual modo, una declaración similar realizada por Yair Netanyahu en septiembre de 2025 tampoco se tradujo en un cambio formal de la diplomacia hebrea.
Mientras el hijo del mandatario israelí utiliza el diferendo austral para sus disputas retóricas en redes y la administración estadounidense presiona a su principal aliado europeo con fines presupuestarios, la República Argentina continúa reivindicando de manera permanente su soberanía inalienable sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, los cuales permanecen bajo ocupación colonial británica desde 1833.

