MIéRCOLES, 23 DE SEPT.

El presidente de Irán acusó a Estados Unidos e Israel ante la ONU: “Solo nos hemos defendido, no somos terroristas”

El presidente iraní acusó a Estados Unidos e Israel de atacar a su país y afirmó que Teherán actuó en defensa propia.

El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, afirmó este miércoles ante la Asamblea General de Naciones Unidas que su país fue víctima de ataques de Estados Unidos e Israel y sostuvo que Teherán está dispuesto a retomar el diálogo, aunque rechazó cualquier negociación bajo amenazas o imposiciones.

“Solo nos hemos defendido. No somos terroristas”, sostuvo el mandatario durante su discurso en Nueva York, en el que mostró fotografías del fallecido líder supremo Ali Khamenei y de niños muertos durante los primeros días de la guerra. Pezeshkian aseguró que los iraníes fueron blanco de ataques y que Estados Unidos e Israel fueron quienes iniciaron las agresiones.

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El discurso tuvo lugar un día después de la intervención del presidente estadounidense Donald Trump, quien había amenazado con “aniquilar” a la República Islámica si no se alcanza un acuerdo y defendió ante la ONU las acciones militares de Washington.

En ese contexto, Pezeshkian sostuvo que Irán no está dispuesto a capitular, pero planteó la posibilidad de una salida diplomática. “Estamos preparados para el diálogo, la diplomacia y las negociaciones”, afirmó, aunque condicionó esa posibilidad a que no se utilice la fuerza como mecanismo de presión.

El respaldo de la ONU a algunas denuncias

Parte de las acusaciones formuladas por el presidente iraní se producen pocos días después de un informe de una misión internacional independiente de investigación de Naciones Unidas sobre Irán.

El organismo concluyó que existen “fundamentos razonables” para considerar que Estados Unidos cometió crímenes de guerra en dos ataques realizados en febrero: uno contra una escuela primaria en Minab y otro contra un complejo deportivo y una zona residencial en Lamerd.

En el ataque contra la escuela, la misión concluyó que murieron más de 150 personas, entre ellas unos 120 niños, y sostuvo que las fuerzas estadounidenses no tomaron las medidas necesarias para verificar que el edificio fuera un objetivo militar. Respecto del ataque en Lamerd, la investigación concluyó que murieron 22 civiles.

El informe de Naciones Unidas no constituye una sentencia judicial. Se trata de las conclusiones de una misión independiente creada por el Consejo de Derechos Humanos, y sus investigaciones pueden eventualmente ser utilizadas en procesos judiciales posteriores. Estados Unidos rechazó las conclusiones y cuestionó la credibilidad del organismo.

Además, Washington sostiene que el ataque contra la escuela de Minab fue un error y que el Pentágono mantiene abierta una investigación sobre lo ocurrido.

La ONU también cuestionó a las autoridades iraníes

El mismo informe que documentó posibles crímenes de guerra estadounidenses también acusó a las autoridades iraníes de cometer crímenes de lesa humanidad durante la represión de las protestas iniciadas a fines de 2025 y comienzos de 2026.

La misión investigadora mencionó homicidios ilegales, torturas, detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y restricciones a la libertad de expresión. También señaló que la cantidad de muertos y heridos podría ser superior a las cifras oficiales proporcionadas por Teherán.

De esta manera, el informe de Naciones Unidas plantea un escenario en el que las denuncias contra las acciones estadounidenses y las acusaciones contra el gobierno iraní aparecen simultáneamente, sin que una elimine o invalide a la otra.

La cuestión nuclear

Otro de los ejes del discurso de Pezeshkian fue el programa nuclear iraní. El presidente sostuvo que Teherán busca desarrollar tecnología nuclear con fines civiles y rechazó que su país tenga como objetivo construir un arma nuclear.

Al mismo tiempo, defendió el derecho de Irán a mantener un programa de enriquecimiento de uranio con fines pacíficos y cuestionó lo que considera un doble estándar internacional respecto del programa nuclear israelí.

La cuestión nuclear constituye uno de los principales puntos de conflicto entre Washington y Teherán y forma parte de las condiciones que Estados Unidos pretende incluir en un eventual acuerdo.

Una afirmación cuestionada

Durante su intervención, Pezeshkian también sostuvo que Irán no había atacado a población civil. Sin embargo, esa afirmación fue cuestionada por información recopilada por Associated Press, que señala que civiles murieron como consecuencia de ataques iraníes durante el conflicto.

Por eso, aunque el presidente iraní presentó ante la Asamblea General a su país como víctima de la agresión estadounidense e israelí, su discurso se inscribe en una guerra en la que las acusaciones de violaciones al derecho internacional alcanzan a distintos actores.

La intervención de Pezeshkian dejó así planteada una posición doble: por un lado, Teherán mantiene su rechazo a ceder ante las amenazas de Washington; por otro, el gobierno iraní sostiene que todavía existe un camino diplomático para intentar poner fin al conflicto.

La propuesta llega en un momento en que las investigaciones internacionales sobre el comportamiento de las partes continúan y mientras tanto Estados Unidos e Irán mantienen posiciones enfrentadas sobre la guerra, el programa nuclear y las condiciones para una eventual negociación.

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