Empresa procesadora de maní solicitó la quiebra y cerca de un centenar de trabajadores podrían quedar en la calle
La fabrica Manisur principal fuente de trabajo de Santa Eufemia, Córdoba, declaró ante la Justicia una situación de insolvencia que calificó como “definitiva e irremediable”. La empresa acumula un pasivo de $20.337 millones y no pudo afrontar la cuarta cuota de su acuerdo concursal.
- Gremiales
- Sep 25, 2026
Manisur S.A., una de las principales procesadoras de maní de la región y principal generadora de empleo en Santa Eufemia, Córdoba, solicitó ante la Justicia la declaración de su propia quiebra y puso en riesgo la continuidad laboral de casi un centenar de trabajadores. La fábrica fundada en 1992 y con operaciones de exportación a distintos mercados internacionales, argumentó que atraviesa una situación de insolvencia “definitiva e irremediable” y que no cuenta con los recursos necesarios para continuar con su actividad.
La empresa se presentó ante la Justicia de La Carlota, en la provincia de Córdoba, con un pasivo de $20.337 millones, frente a activos valuados en $15.472 millones. Además, en su último balance registró una pérdida de $6.811 millones, de acuerdo con la información incluida en la presentación judicial.
En ese marco, Manisur advirtió que no contaba con fondos para afrontar la cuarta cuota de su acuerdo concursal, cuyo vencimiento estaba previsto para el 10 de octubre de 2026. A partir de esa situación, el directorio recibió la instrucción unánime de la asamblea de accionistas para iniciar el procedimiento de quiebra.
La compañía ya había atravesado una crisis financiera anterior y conseguido superar esa etapa mediante un acuerdo concursal homologado judicialmente. Bajo ese esquema, logró abonar las cuotas correspondientes hasta 2025. Sin embargo, según sostuvo en el escrito presentado ante la Justicia, “la acumulación de factores adversos durante el último ejercicio tornó imposible la continuidad de ese esquema”.
El expediente judicial señala como uno de los principales factores que agravaron la situación el incumplimiento de un acuerdo con El Socorro, empresa cuyo presidente es Accornero, quien también ocupa ese cargo en Nuttin, accionista de Manisur con el 27,71% del capital.
A comienzos de 2026, ambas partes habían acordado la entrega de aproximadamente 8.000 toneladas de maní para su procesamiento y comercialización. Se trataba de un volumen que Manisur necesitaba para afrontar la temporada productiva.
Sobre la base de ese compromiso, la empresa realizó tareas de mantenimiento en la planta, contrató trabajadores de temporada, firmó contratos de exportación y tomó prefinanciaciones por US$350.000. Sin embargo, cuando llegó el momento de concretar la entrega, Accornero comunicó que la totalidad del maní sería destinada a atender compromisos propios de El Socorro.
De acuerdo con la presentación judicial, esa decisión dejó a Manisur sin la materia prima necesaria para producir, sin el financiamiento previsto y con contratos de exportación que posteriormente no pudo cumplir. La situación se agravó porque la compañía tampoco consiguió abastecerse de maní a través de terceros.
Al momento de solicitar la quiebra, Manisur se encontraba sin actividad productiva, sin materia prima y sin financiamiento, además de registrar deudas con proveedores y empleados.
Como consecuencia de esta situación, la empresa decidió finalizar anticipadamente la temporada de 65 trabajadores de prestación discontinua con reserva de puesto y reducir la jornada laboral del resto del personal. La continuidad de los puestos de trabajo quedó así en una situación de incertidumbre.
El impacto potencial es especialmente significativo para Santa Eufemia, una localidad de aproximadamente 2.500 habitantes donde Manisur constituye una de las principales fuentes de empleo. La eventual interrupción de sus operaciones podría tener consecuencias que excedan a los trabajadores directamente vinculados con la compañía y alcanzar a proveedores y otras actividades relacionadas con la cadena productiva del maní.
Manisur fue fundada en 1992 en Santa Eufemia, en el corazón de la zona manisera del departamento Juárez Celman, a unos 240 kilómetros de la ciudad de Córdoba. Durante más de tres décadas, la empresa desarrolló una cadena productiva integrada que incluía la multiplicación de semillas, la producción agrícola, el almacenamiento, el acondicionamiento, la selección y la exportación de maní.
La fábrica había construido además una cartera de clientes en distintos mercados internacionales, entre ellos la Unión Europea, Reino Unido, Australia, Estados Unidos, Canadá, China y países de América Latina.
La solicitud de quiebra abre ahora una nueva etapa para la empresa, sus trabajadores y los acreedores. El proceso judicial deberá determinar el alcance de la insolvencia y las condiciones en las que continuará el trámite, mientras en Santa Eufemia crece la preocupación por el futuro de una compañía que durante más de 30 años tuvo un papel central en la economía local.

