SáBADO, 24 DE OCT.

Crecida de los ríos e inundaciones: las causas de la emergencia en Chaco y Corrientes

Las lluvias intensas, el aumento del caudal de los ríos Paraná y Uruguay y las precipitaciones en las cuencas altas agravaron la situación en ambas provincias. Cerca de 1.800 personas permanecen evacuadas o autoevacuadas en Chaco, mientras que en Corrientes más de 550 debieron abandonar sus hogares.

Las inundaciones que afectan a Chaco y Corrientes encendieron las alarmas por el avance del agua en las zonas ribereñas, donde numerosas familias debieron dejar sus viviendas ante la crecida de los ríos. El fenómeno se produce en un contexto climático influido por las condiciones asociadas a El Niño, que puede modificar los patrones de precipitaciones, y por las lluvias abundantes registradas en las cuencas altas, especialmente en Brasil. Frente a la emergencia, los gobiernos provinciales y organismos nacionales despliegan operativos de asistencia y prevención para atender a las personas afectadas.

Chaco: cerca de 1.800 personas fuera de sus hogares

La provincia del Chaco enfrenta una de las situaciones más complejas por la crecida del río Paraná y las precipitaciones de los últimos días. Según informó la coordinadora del Comité Provincial de Emergencia, Carolina Meiriño, unas 1.290 personas fueron evacuadas y alrededor de 500 se autoevacuaron, lo que representa un total aproximado de 1.790 personas desplazadas.

Las cifras pueden variar de acuerdo con la evolución de la emergencia y los relevamientos realizados en las zonas afectadas. Entre las localidades más comprometidas se encuentran Barranqueras, Puerto Vilelas y Puerto Antequera, donde distintas familias debieron abandonar sus casas o trasladar sus pertenencias a lugares más seguros.

En Barranqueras, el río Paraná alcanzó los 7,27 metros, por encima del nivel de evacuación establecido en 6,50 metros. En tanto, en Puerto Vilelas, el intendente Marcelo González estimó que unas 350 familias atravesaban dificultades por la combinación de las lluvias y el avance del agua. La emergencia también afecta a los productores ganaderos de la región.

Corrientes, bajo la amenaza de la crecida del Paraná y el Uruguay

La situación también es crítica en Corrientes, donde más de 550 personas fueron evacuadas o se autoevacuaron debido al avance del agua en localidades ubicadas sobre las márgenes de los ríos Paraná y Uruguay.

En la capital provincial, el Paraná llegó a los 7,43 metros, por encima del nivel de evacuación fijado en seis metros. La preocupación se extiende a Itatí, donde el río superó los ocho metros, y a Paso de la Patria, que registró una altura de 7,79 metros.

Las crecidas afectan especialmente a las comunidades ribereñas, expuestas al anegamiento de viviendas y caminos, y obligan a mantener un seguimiento permanente de los niveles de los cursos de agua.

¿Por qué se producen las inundaciones?

La emergencia responde a una combinación de factores meteorológicos e hidrológicos. Por un lado, las lluvias intensas incrementan el volumen de agua que llega a los ríos y saturan los suelos, lo que dificulta la absorción de nuevas precipitaciones.

Por otro, las lluvias abundantes en las cuencas altas, particularmente en Brasil, aumentan el caudal que desciende hacia los ríos Paraná y Uruguay. Ese aporte de agua puede provocar crecidas que persisten incluso cuando las precipitaciones disminuyen en las localidades afectadas.

A este escenario se suman las condiciones climáticas asociadas a El Niño, un fenómeno natural que altera la circulación atmosférica y puede favorecer precipitaciones superiores a las habituales en distintas regiones de Sudamérica. Sin embargo, la magnitud de cada inundación depende de la interacción entre las lluvias, el estado de las cuencas y la evolución de los ríos.

Frente al avance del agua, las autoridades provinciales y nacionales coordinan tareas de asistencia, prevención y monitoreo. En Chaco, el operativo involucra a las áreas de Salud, Desarrollo, Producción y Seguridad, que trabajan de acuerdo con las necesidades de cada localidad.

La asistencia incluye la entrega de alimentos, agua potable, ropa, frazadas, colchones, kits de limpieza, chapas y plásticos, además de atención sanitaria para las familias afectadas. También se desarrollan acciones de contención de animales con la participación de profesionales veterinarios.

A nivel nacional, la Agencia Federal de Emergencias trabaja junto con organismos provinciales y fuerzas federales, mientras que la Prefectura Naval Argentina brinda apoyo a las comunidades ribereñas mediante la distribución de elementos esenciales.

Mientras los niveles de los ríos continúan bajo vigilancia, los operativos se mantienen tanto en los centros de evacuación como en los sectores donde las familias optaron por abandonar sus hogares por sus propios medios. La evolución de las lluvias y del caudal de los ríos será determinante para establecer el alcance de la emergencia en los próximos días.

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