Historias al plato: más criollita que la chanfaina
Su nombre deriva, según la versión más aceptada, del catalán antiguo “xanfaina” que significa mezcla o mezcolanza de sobras, y ésta a su vez del latín “symphonia” (sinfonía) por la armonía que guardaban sus ingredientes. Otra teoría sugiere raíz en el árabe “samfoina” que alude también a una mezcla o sinfonía de ingredientes, o del diminutivo del mismo idioma “shafayna” que designa vísceras. Una tercera teoría, menos verosímil, la asocia con raíces griegas derivadas de la palabra “fari”(hablar).

