Cerra, abogado laboralista: “Claramente no hay nada que festejar de parte de los trabajadores”
El representante legal de la UOM Rosario habló con Conclusión sobre el futuro del mundo laboral, el endeudamiento de las y los trabajadores y los retiros voluntarios como “una voluntad viciada”.
- Gremiales
- May 2, 2026
“Veo el mundo laboral en Argentina con mucha preocupación en función de la pérdida de derechos”, dice el abogado laboralistas, docentes universitario y representante legal de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Rosario, Pablo Cerra. “Estamos en vísperas de una reciente reforma, mal llamada reforma laboral o modernización laboral, por la que claramente no hay nada que festejar de parte de los trabajadores porque, lo he dicho antes del tratamiento y lo digo ahora, hay un retroceso casi de 100 años en cuanto a la cuestión legislativa en el marco de esta transformación”.
La situación del empleo en el país, la pérdida de puestos formales, el crecimiento de la informalidad y el monotributo como salida precarizante forman parte de la charla con Cerra con Conclusión, que también aborda un fenómeno novedoso que es aprovechado por las empresas mediante un instrumento menos joven: los retiros voluntarios.
El caso paradigmático fue el de la fábrica global de origen sueco Electrolux, que administra la planta rosarina de lo que fuera Gafa, en la zona sur. La firma abrió en marzo pasado un proceso de retiros voluntarios para reducir en 100 operarios su plantilla de 400 empleados, y se inscribieron 130 antes de que venciera el plazo.
Para el abogado, el alto nivel de endeudamiento de los trabajadores -como consecuencia de la caída del poder adquisitivo del salario- es la explicación al alto nivel de adhesión a los retiros, de personas con empleos calificados que difícilmente vuelvan a reincorporarse al mercado laboral en su sector. “Cuando el trabajador tiene que optar por querer adherir a un retiro voluntario porque tiene una enorme deuda económica familiar, no es tan voluntario”, aseguró.
Nuevas modalidades de empleo
“No hay nada que festejar en este 1º de mayo para los trabajadores y las trabajadoras argentinas, a mi criterio”, dijo en relación a la reciente aprobación de una reforma laboral que quita derechos a los que viven de sus trabajo.
En relación a los nuevos tipos de empleo, particularmente el de plataformas -como Uber o Didi– y el reparto en motos y bicicletas, que no contemplan derechos laborales, el abogado dijo a Conclusión que “siempre hay que ir un paso adelante, no hay que tenerle miedo, las plataformas existen y hay que trabajar para potenciarlas, porque es lo que se viene. Aferrarse al mundo del trabajo de hace 100 años atrás es anacrónico, es negar la realidad”.
En esa línea, explicó: ¿Uber existe? Sí, existe, lo que nosotros tenemos que hacer es que el trabajador de Uber no esté precarizado como está, pero negar la existencia de eso es negar la realidad misma. O el mercado digital, ¿existe? Sí, existe, lo que hay que saber es cómo hacemos que un trabajador –esto se lo decía el papa Francisco, trabajo es cuando hay trabajo con derechos– tenga derechos, y no que se piensa que es un cuentapropista empresario porque está manejando un auto, que cuando tiene que cambiarle las cubiertas al auto, se dio cuenta que no le dejó ninguna rentabilidad, pero aparte que no le generó ninguna consecuencia de la relación laboral, porque no hiciste aporte al sistema jubilatorio, porque no tuviste cobertura social, que es todo lo que el entramado laboral te genera.
Retiros (in)voluntarios
En cuanto a los retiros voluntarios como modalidad de cesantías y reducción de personal por las recesión, Cerra dijo que “tampoco hay nada que festejar por esta situación de la gran cantidad de pérdida de trabajo que está existiendo a través de sus diferentes formas. El trabajo se pierde de muchas maneras, no solamente a través del despido: con un retiro voluntario también se pierde el trabajo”.
Para el representante legrado de la UOM “si bien la herramienta no es nueva, inclusive uno lo tiene en el manual para evitar conflictos porque es una herramienta a veces noble que sirve para descongestionar situaciones, cuando hay una recesión en la actividad y hay gente que voluntariamente pueda trasladarse a otro trabajo o que está por acogerse a los beneficios jubilatorios, o que tiene algún emprendimiento y que lo venía masticando desde hace tiempo, es una herramienta noble”.
Sin embargo, diferenció, “cuando la herramienta noble de la excepción se hace una regla y cuando se usa para la reducción intempestiva de una línea de producción, claramente es un despido encubierto”.
Trabajadores endeudados
–Vos participaste en el caso de Electrolux, donde ha habido distintos procesos de reducción de personal. En marzo hubo uno que llamó la atención porque habían abierto un cupo de retiros para achicar su planta en 100 operarios, y antes de que venciera el plazo para inscribirse se habían inscrito 130. ¿Cómo se explica eso? Porque en este contexto, nadie quiere quedarse sin un trabajo formal registrado.
–Esto lo explico a nivel académico en la facultad. Ninguna batalla se puede dar si no tenés soldados. Si los generales quieren dar la batalla y miran para atrás y no hay soldados, es imposible. Entonces, la resistencia llega hasta cierto punto, porque si en este caso los propios trabajadores querían adherir -y uno es siempre respetuoso de la voluntad de los trabajadores y no puede obstaculizarla-, pero creo que es una voluntad viciada.
–¿En qué sentido?
–Que cuando el trabajador tiene que optar por querer adherir a un retiro voluntario porque tiene una enorme deuda económica familiar, no es tan voluntario. Es un estado de necesidad más que un estado voluntario. Que es la matriz o el denominador común de estos casos que vos planteabas recién. Muy pocos casos te hablan de un emprendimiento personal. Existe, sí, existe, pero son los menos. Lo mismo que la migración a otro trabajo, porque consiguieron un empleo mejor. Es más, hasta me pongo contento cuando suceden esas cosas porque el trabajador se hace de un dinero y aparte continúa con empleo. Pero la gran mayoría (lo que lo motiva) es la deuda en su economía familiar. Es un denominador común y ven como una posibilidad única el saneamiento de esa deuda aprovechando alguna presión colectiva que se ejerce sobre quien paga, para que en vez de pagar 10, pague 13, 14. Especialmente, lo que comentaba al principio, cuando estamos en una reciente modernización laboral que inclusive disminuye el monto indemnizatorio que le correspondía. Entonces, el trabajador tiene miedo de decir ‘che, si esto no lo percibo ahora, que me respetan la ley vieja, y obtengo un poquito más que la indemnización, esta plata no la voy a recibir nunca. Así me saneo mi economía y a partir de ahora arranco de cero. Ese es el denominador común en esta situación.

