Desde el Sindicato de Empleados de Comercio de la Zona Oeste (SEOCA), que conduce Julio Ledesma, se manifestaron públicamente para denunciar las amenazas sufridas en las últimas horas, mientras los trabajadores continuaban con el reclamo por la indemnización correspondiente tras el cierre de la sucursal de La Matanza.

En medio del recorte que lleva a cabo la empresa distribuidora nacional Medamax en todo el país, más de 70 trabajadores fueron despedidos sin aviso por el cierre de la sucursal ubicada en la localidad de Laferrere, por lo que el gremio decidió implementar un plan de lucha con diferentes medidas en la puerta del establecimiento.

Sin embargo, la organización sindical resolvió movilizarse para protestar en las oficinas centrales ubicadas en la ciudad de Quilmes, donde denunció “terribles actos de violencia” para con quienes se manifestaban para pedir una respuesta de los directivos tras nueve días de “resistencia y lucha”.

“En el contexto de un reclamo justo y pacifico, el jefe del personal de seguridad de la empresa mayorista, Emiliano Santos, primero empujó violentamente a algunos de los compañeros, sacó un arma de fuego y apuntó hacia el pecho a uno de los trabajadores despedidos. Posteriormente, tiró del percutor del arma hacia atrás y amedrentó a todos los presentes mostrando el arma”, denunciaron.

Por este motivo, el SEOCA calificó como “inadmisible” este episodio de violencia y aseguró que “cruza cualquier tipo de límites”, por lo que se asentó la denuncia en la comisaría correspondiente.

“A pesar del frío y de la incertidumbre ante la falta de respuesta por parte de los dueños de la empresa mayorista, las y los trabajadores se mantienen firme en la lucha”, concluyeron.