Garbarino, al borde de la quiebra: solo tres locales abiertos, actividad inexistente y 18 trabajadores en riesgo
El panorama para la histórica cadena de electrodomésticos luce prácticamente irreversible. Durante la audiencia informativa del 24 de febrero, la firma admitió ante el tribunal que fracasaron los intentos por atraer inversores que sostuvieran el proceso de salvataje.
- Gremiales
- Feb 28, 2026
En la última audiencia judicial, la empresa Garbarino reconoció que no consiguió interesados en hacerse cargo de la compañía y que la única firma que se había inscripto en el proceso no presentó finalmente ninguna oferta concreta.
Actualmente, la firma mantiene abiertos apenas tres locales con actividad casi inexistente y una plantilla reducida a 18 trabajadores. En su momento de mayor expansión, llegó a emplear a más de 5.000 personas.
El panorama para la histórica cadena de electrodomésticos luce prácticamente irreversible. Durante la audiencia informativa del 24 de febrero, la firma admitió ante el tribunal que fracasaron los intentos por atraer inversores que sostuvieran el proceso de salvataje.
FUTURO EN INCÓGNITA
La causa se tramita en el Juzgado Nacional en lo Comercial N°7, bajo la órbita del juez Fernando D’Alessandro, quien había habilitado el mecanismo de cramdown para que terceros pudieran presentar ofertas y así evitar la quiebra. Sin embargo, esa instancia —considerada el último recurso antes de la liquidación— quedó en los hechos sin postulantes.
Con ese escenario, el futuro de la empresa dejó de depender de negociaciones empresariales y pasó a estar exclusivamente en manos de la Justicia. En términos técnicos, el proceso de rescate perdió viabilidad concreta.
El último informe de la sindicatura expone la crítica situación operativa. En enero de 2026, la compañía facturó apenas $1,7 millones, no repuso mercadería y mantuvo inactivo su canal de ventas online.
A su vez, el inventario disponible se limita a unas 1.600 unidades, en su mayoría productos obsoletos o de baja rotación, lo que reduce significativamente su valor de mercado.
La actividad comercial también evidencia el deterioro. Permanecen abiertos solo tres puntos de venta, todos en Capital Federal —ubicados en Belgrano, la calle Uruguay y un outlet en Almagro—, y uno de ellos opera de manera intermitente debido a atrasos salariales.
Sin ofertas sobre la mesa tras la audiencia, el expediente quedó a la espera de una definición judicial. Desde el punto de vista técnico, la empresa prácticamente dejó de funcionar como negocio y subsiste únicamente dentro del marco formal del concurso.
A la espera de la resolución del juzgado, entre acreedores y analistas predomina la percepción de que las posibilidades de evitar la quiebra son cada vez más limitadas para una firma que supo ser por varios años una referencia en el rubro electrodomésticos.

