La CGT advirtió por el avance de la IA: «La revolución tecnológica corre el riesgo de convertirse en revolución de desigualdades»
Luego de la cumbre de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que se realizó en Suiza, la central obrera señaló que la discusión sobre IA debe integrarse a una agenda que esté basada en "la construcción de un nuevo contrato social que garantice que el progreso tecnológico se traduzca en progreso humano".
- Gremiales
- Jun 8, 2026
Luego de que el presidente Javier Milei volviera a promover las bondades de la Inteligencia Artificial (IA) y brindara detalles sobre su plan para impulsar empresas «sin humanos», la Confederación General del Trabajo (CGT) realizó una fuerte advertencia al señalar que, «mientras la innovación tecnológica avanza por ascensor, las condiciones de vida de las personas trabajadoras y la construcción de justicia social continúan avanzando por escalera».
Luego de la cumbre de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que se realizó en Suiza, la central obrera señaló que la discusión sobre IA debe integrarse a una agenda que esté basada en «la construcción de un nuevo contrato social que garantice que el progreso tecnológico se traduzca en progreso humano».
IA y Súper Rigi, los temores de la CGT
Bajo el paraguas legal específico que presenta el proyecto de «Súper RIGI», el Presidente tiene en mente crear una nueva figura jurídica denominada «sociedad no humana» («non-human corporation»), pensada para entidades gestionadas por agentes o robots de IA.
A través de un comunicado, la CGT cuestionó el modelo económico libertario, cuyas consecuencias determinan que «amplios sectores de la población» sufren por «empleos precarios, salarios insuficientes e incertidumbre laboral».
El documento indica que «la Inteligencia Artificial, la automatización y la economía de los datos están modificando aceleradamente la forma de producir, trabajar, comunicarse e incluso tomar decisiones», pero «la revolución tecnológica corre el riesgo de convertirse en una revolución de las desigualdades».
En ese sentido, las autoridades gremiales sostuvieron que «los efectos de la IA sobre el empleo y la calidad del trabajo dependen de los marcos de gobernanza que acompañen su desarrollo».
De esta manera, remarcaron que ese nuevo contrato social debe sustentarse en pilares inseparables: «Trabajo decente, distribución equitativa de la riqueza, protección social universal, acceso democrático al conocimiento, formación profesional continua, igualdad de oportunidades, soberanía tecnológica y fortalecimiento del diálogo social».
Mientras el Gobierno nacional logró la aprobación de una reforma laboral que elimina derechos históricos, desde la central obrera afirmaron que «la reducción de la jornada laboral, la seguridad social, la negociación colectiva y los sistemas públicos de salud y educación fueron conquistas políticas impulsadas por la acción colectiva y por Estados comprometidos con el desarrollo inclusivo».

