Señal de ajuste: BGH frenará su producción pese al impulso de ventas por el Mundial
La principal fabricante de televisores del país suspenderá durante 10 días hábiles la actividad en su planta de Río Grande para adecuar stocks y producción a una demanda más débil de lo previsto. La UOM confirmó que los trabajadores cobrarán el 100% de sus salarios y negocia garantías de estabilidad laboral.
- Gremiales
- Jun 17, 2026
BGH, una de las mayores fabricantes de televisores, aires acondicionados y celulares de la Argentina, suspenderá durante 10 días hábiles la producción en su planta de Río Grande, Tierra del Fuego, durante julio. La medida refleja las dificultades que atraviesa parte de la industria electrónica por la desaceleración del consumo y el exceso de stock acumulado, pese al fuerte crecimiento que registraron las ventas de televisores en la previa del Mundial.
La interrupción de actividades será significativamente más breve que la evaluada inicialmente. Según trascendió, la empresa había analizado una paralización de hasta 45 días, aunque finalmente el freno productivo se limitará a 10 jornadas hábiles y se concretaría durante la segunda o tercera semana de julio.
La planta fueguina emplea a unas 600 personas y concentra la producción de televisores, aires acondicionados y teléfonos celulares. La decisión se enmarca en un escenario en el que varias compañías del sector electrónico comenzaron a revisar sus planes de producción para adecuarlos a una demanda que evolucionó por debajo de las expectativas proyectadas a comienzos de año.
Oscar Martínez, secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Río Grande, confirmó la suspensión temporal y aseguró que los trabajadores no sufrirán descuentos salariales. «El compromiso de la empresa es no afectar un solo centavo del salario, incluidos los adicionales», afirmó el dirigente sindical.
Desde la empresa evitaron confirmar oficialmente la medida, aunque señalaron que continúan monitoreando la evolución del mercado y ajustando su planificación productiva de acuerdo con las necesidades del negocio. También remarcaron su compromiso con el empleo, la producción nacional y el abastecimiento de sus clientes.
Según explicó Martínez, uno de los factores que motivó la decisión fue la falta de algunos insumos. Sin embargo, la empresa logró reducir significativamente el período de inactividad previsto gracias a la recuperación de determinadas líneas de producción que anteriormente se realizaban bajo esquemas de tercerización. A esto se suma la necesidad de normalizar los niveles de stock acumulados durante los últimos meses.
La negociación entre la empresa y el sindicato tuvo como eje central la preservación de los ingresos de los trabajadores. Además, ambas partes avanzan en un acuerdo que podría incluir una cláusula de estabilidad laboral hasta fin de año, aunque todavía restan definiciones sobre algunos aspectos operativos y la fecha exacta de la paralización.
La decisión de BGH contrasta con el buen desempeño que mostró el segmento de televisores en los últimos meses. De acuerdo con datos del sector, las ventas de estos equipos crecieron con fuerza impulsadas por la proximidad del Mundial, convirtiéndose en uno de los motores de la actividad comercial de la electrónica de consumo.
No obstante, la situación es diferente en otras categorías. Los celulares continúan mostrando caídas significativas en ventas, mientras que los aires acondicionados registran una evolución más irregular, condicionada por factores estacionales. Esta disparidad explica que algunas empresas busquen ajustar sus niveles de producción para evitar una acumulación excesiva de inventarios.
La planta de Río Grande ocupa un lugar estratégico dentro de la estructura industrial de BGH. La compañía produce en Tierra del Fuego desde 1978 y consolidó allí buena parte de sus operaciones vinculadas a la electrónica de consumo. Sin embargo, la apertura importadora y los cambios en la dinámica del mercado llevaron a que algunos productos dejaran de fabricarse localmente por cuestiones de rentabilidad.
Desde la UOM advirtieron que el freno temporal de la producción podría ser una señal de las dificultades que enfrenta el sector para la segunda mitad del año. «Prevemos un segundo semestre muy complicado. Estos son algunos indicios. Para el año próximo todavía existe mucha incertidumbre», señaló Martínez.

