Ambientalistas alertan sobre el desfinanciamiento de la Ley de Bosques y la falta de brigadistas para combatir incendios
Organizaciones ecologistas advierten sobre el bajo presupuesto asignado a la Ley de Bosques para 2026 y la escasez de brigadistas forestales, elementos claves para enfrentar una temporada de incendios que se anticipa especialmente compleja debido a la falta de precipitaciones.
- Ecología
- Oct 8, 2025
Organizaciones ecologistas, lideradas por Greenpeace, expresaron su preocupación por el desfinanciamiento de la Ley de Bosques para el año 2026, lo que afectará gravemente la capacidad de controlar la deforestación ilegal en Argentina. Según Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace, la asignación de fondos será insuficiente para que los gobiernos provinciales puedan llevar a cabo el control adecuado de los desmontes ilegales. En el marco del presupuesto proyectado, solo el 3,5% de lo necesario será destinado a la ley, lo que equivale a 15.843 millones de pesos, muy por debajo de los 444.000 millones que la normativa establece.
En ese marco, este recorte en los fondos es aún más preocupante cuando se tiene en cuenta que el Gobierno nacional disolvió recientemente el Fondo Fiduciario para la Protección Ambiental de los Bosques Nativos, dispuesto por el decreto 888/2024. Esto implica que los fondos originalmente destinados a la conservación de los bosques podrían ser redistribuidos para otros fines no relacionados con la protección ambiental, lo que aumenta la incertidumbre sobre el futuro de los ecosistemas nativos del país.
Argentina se encuentra entre los 15 países con mayor deforestación en las últimas tres décadas, con aproximadamente 7 millones de hectáreas desmontadas desde 1998 hasta 2023. Además, Greenpeace estimó que solo en 2024, en el norte del país, se perdieron unas 150.000 hectáreas de bosques, lo que pone de manifiesto la gravedad de la situación.
Ante este panorama, Giardini destacó que la falta de recursos y el desfinanciamiento de la Ley de Bosques dificultan el cumplimiento de los objetivos establecidos para la protección de estos ecosistemas.
Simultáneamente, otro factor de preocupación es la escasez de brigadistas forestales. Según denuncias de trabajadores de la Ambientalistas alertan sobre el desfinanciamiento de la Ley de Bosques y la falta de brigadistas para combatir incendios, actualmente existen solo 363 brigadistas forestales, un número muy por debajo del mínimo necesario para cubrir las 5 millones de hectáreas bajo su jurisdicción.
En ese sentido, el mínimo recomendado es de 700 brigadistas, lo que implica que, en caso de incendios, el organismo no tiene la capacidad para hacer frente a la magnitud de los incendios forestales, y esto se agrava por los despidos injustificados y las condiciones precarias de contratación del personal.
En este contexto, también se destaca la reciente disolución del Fideicomiso Financiero y del Fondo Nacional del Manejo del Fuego, lo que genera incertidumbre respecto a los fondos disponibles para la prevención y combate de incendios forestales.
Giardini advirtió sobre el posible aumento de los incendios en la próxima temporada, especialmente teniendo en cuenta las bajas precipitaciones y las nevadas limitadas en la región andino-patagónica durante el otoño e invierno.
Según datos de Greenpeace, la superficie de Bosques Andino Patagónicos afectada por los incendios durante el último verano alcanzó casi 32.000 hectáreas, lo que representa un aumento alarmante respecto a la temporada anterior, cuadruplicándose en extensión. Esta cifra refleja los peores incendios forestales en la región en las últimas tres décadas, con un impacto devastador tanto en el medio ambiente como en las comunidades cercanas.

