MIéRCOLES, 03 DE JUN.

El gobierno de Jorge Macri eliminó toda referencia a Maradona en el cruce de Segurola y Habana 

Los carteles que indicaban el cruce de calles de Segurola y Habana, donde Diego Maradona vivió durante la década de los 90's, fueron intervenidos por fanáticos de El Diez. Sin embargo, el Gobierno porteño borró de un plumazo años de homenajes y colocó una señalética libre de toda alusión maradoneana.

 

“A Toresani, Segurola y Habana 4310, séptimo piso, y vamos a ver si me dura treinta segundos”. La célebre frase fue pronunciada por Diego Armando Maradona en octubre de 1995. Desde entonces, esta esquina porteña donde vivió “El Diez” se convirtió en un homenaje constante a su figura, pero en los últimos días el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires se encargó de limpiar los carteles de la zona de toda referencia maradoneana.

Fue el periodista Víctor Hugo Morales quien alertó que eliminaron el homenaje a Maradona del barrio Villa Devoto: “La esquina mítica de Segurola y Habana, donde vivió Diego Armando Maradona en los años ‘90, se había convertido en un lugar de peregrinación popular con homenajes, reuniones y ofrendas al 10. Algunos fanáticos habían intervenido los carteles de las calles cambiándolos por ‘Diego’ y ‘Maradona’, pero el Gobierno de la Ciudad decidió retirarlos y restaurar los nombres originales”.

En los últimos años, especialmente después del 25 de noviembre de 2020, cuando murió a Maradona, miles de fanáticos se acercaron a esta esquina porteña para rendir tributo al hombre que le metió dos goles a los ingleses cuatro años después de la guerra de Malvinas.

El cartel que indicaba el cruce de las calles Segurola y Habana fue intervenido por la gente y de a poco las calles pasaron a llamarse “Diego” y “Maradona”. También mostraban el año de nacimiento del futbolista, 1960, junto a un signo del infinito, y múltiples stickers alusivos a “El Diez”.

No obstante, todos estos años de homenajes fueron borrados de un plumazo por la gestión de Jorge Macri, quien este fin de semana colocó señales libres de intervenciones. Los vecinos de la zona aseguraron que no había problemas de tránsito, amontonamiento de personas ni nada que justifique la remoción de los carteles.

Fuente: X (@FutboliPolitica).

“Es una actitud antiDiego del que lo hizo, porque eso no solo no molesta a nadie, sino que es un motivo de alegría y satisfacción cuando cruzás por ahí y te encontrás con ese homenaje. Además, para estos tipos que monetizan todo, hasta turísticamente hubiera servido, pero es mucho más fuerte el ADN antiDiego”, señalaron periodistas de la radio 750, entre ellos Morales.

¿De dónde surge el “Segurola y Habana”?

El 7 de octubre de 1995 Boca y Colón se enfrentaron en la Bombonera. Sin embargo, no era un partido más: tras quince meses sin jugar luego de ser suspendido por la Fifa por el doping positivo en el Mundial que se disputó en Estados Unidos en 1994, Diego Maradona volvía a la cancha.

No había terminado el primer tiempo y el partido estaba 0 a 0, cuando Claudio “El Pájaro” Caniggia le dio una dura patada a Dante Unali, lo que desató la bronca de los jugadores sabaleros. Uno de los primeros en abalanzarse sobre el árbitro Francisco Lamolina fue Julio César “El Huevo” Toresani, quien ya estaba amonestado.

En ese contexto intervino Maradona, quien tuvo un intercambio con Toresani y luego le reprochó algo al árbitro, quien comenzó a sacar tarjetas amarillas: una para Caniggia, otra para Maradona y otra para el volante de Colón, que fue expulsado del partido por doble amonestación.

En una rueda de prensa, Toresani manifestó: “A mí me echó Maradona. Y lo que diga cuando escuche esto no me importa un carajo. Quisiera tenerlo en frente a ver si me dice cosas como me dijo que después del partido me iba a agarrar. Esta bien, yo me la banco, lo iría a buscar hasta la casa”.

Fiel a su estilo, El Diez no se quedó callado y replicó: “A Toresani le dije en la cancha que yo vivo en Segurola y Habana 4310, séptimo piso. No tengo ningún problema en que me venga a buscar. De la boca para afuera son todos guapos, pero cuando hay que poner la cara… A Toresani, Segurola y Habana 4310, séptimo piso, y vamos a ver si me dura treinta segundos”.

Pese a la resonancia de la frase, la pelea entre ambos futbolistas nunca se concretó. Por el contrario, en la temporada 1996-97 jugaron juntos en Boca y limaron asperezas. “El haber jugado con Maradona no me lo quita nadie. Con él compartí viajes, giras, partidos, vestuarios, alegrías y tristezas. Vivo agradecido con Dios por la posibilidad que me dio de compartir con el más grande futbolista del mundo”, supo decir Toresani, quien murió en 2019.

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