Infección alimentaria: se detectó un brote de listeriosis por el consumo de un queso contaminado
El ministerio de Salud confirmó los primeros casos de la infección potencialmente mortal asociados al consumo de un mismo alimento. Reportan casos en provincia de Buenos Aires y Tucumán.
- Info general
- Ago 12, 2025
En la Argentina, se detectó un brote poco habitual de una infección transmitida por alimentos. El consumo de un queso contaminado fue el desencadenante de una seguidilla de contagios, una enfermedad de transmisión alimentaria causada por la bacteria Listeria monocytogenes, según se informó luego de una investigación llevada a cabo por el Ministerio de Salud de la Nación.
Esta bacteria puede hallarse tanto en el agua como en el suelo y tiene una peculiaridad: logra permanecer viva en la heladera y únicamente se elimina mediante la cocción de los alimentos. El contacto principal ocurre cuando una persona consume alimentos contaminados. Los más habituales son fiambres, quesos blandos, vegetales crudos y productos lácteos sin pasteurizar. El riesgo se incrementa si estos productos no reciben cocción adecuada antes de llegar a la mesa.
Por primera vez un estudio genómico permitió establecer una alta relación genética entre los casos de personas con listeriosis y una muestra de queso criollo industrial de producción de baja escala, en la provincia de Tucumán.
Síntomas
Los síntomas pueden variar. El cuadro leve consiste en fiebre, dolor de cabeza, malestar estomacal, náuseas, vómitos y diarrea. A veces surgen escalofríos y fatiga.
Cuando la infección avanza, puede afectar órganos vitales o el sistema nervioso central. En personas con mayor riesgo, como las embarazadas, recién nacidos o individuos con baja inmunidad, la listeriosis puede causar meningitis, septicemia y abortos espontáneos.
El período de incubación es muy variable: los síntomas pueden empezar después de 12 horas, pero en ocasiones se demoran hasta dos meses en aparecer. Esto dificulta rastrear la fuente precisa del contagio. “Esta enfermedad presenta una alta tasa de mortalidad, lo que la convierte en un importante problema de salud pública”, advirtieron los especialistas en epidemiología.
El alimento que provocó la contaminación de Listeriosis
En diciembre del año pasado, se notificó que había dos residentes en diferentes localidades de la provincia de Buenos Aires con listeriosis. En enero de este año, se sumó un caso residente en Ciudad de Buenos Aires, que había viajado a Tucumán. Despúes, en febrero y mayo, hubo otros dos casos diagnosticados con residencia en Tucumán.
Tras analizar 26 muestras de alimentos listos para consumir, cinco resultaron positivas para la bacteria Listeria monocytogenes. En una de ellas, correspondiente a un queso criollo de producción industrial de baja escala, se encontró una alta relación genómica con los casos humanos detectados previamente.
Esta evidencia permitió identificar a la planta productora de ese queso como la fuente de la contaminación. Las autoridades realizaron un decomiso de alimentos listos para consumir que provenían del establecimiento afectado.
“Esta es la primera vez que se puede establecer en la Argentina un nexo entre casos humanos de listeriosis y una fuente común comprobada por análisis genómicos”, mencionaron los especialistas de la cartera de Salud.
Los alimentos que más frecuentemente se han visto involucrados en los brotes de enfermedad son:
*Fiambres y embutidos a base de carnes y aves.
*Lácteos elaborados con leche sin pasteurizar.
*Vegetales crudos.
*Pescados crudos y ahumados.
Desde la cartera sanitaria recomendaron lo siguiente para prevenir la enfermedad:
*Higiene
*Lavarse las manos con agua y jabón durante 20 segundos, como mínimo.
*Lavar cuidadosamente utensilios de cocina y superficies en contacto con alimentos crudos (por ejemplo: mesadas, tablas de picar, cuchillas, etc.).
*Lavar los vegetales crudos antes de consumirlos.
Conservación
*Mantener la higiene de la heladera.
*Evitar la contaminación cruzada entre alimentos crudos y cocidos o listos para consumir, mantenerlos separados durante la compra, preparación y conservación en heladera o freezer.
*Cocinar completamente los alimentos aunque estos no vayan a consumirse en el momento, en especial los embutidos como las salchichas, chorizos, morcillas, etc.
*Refrigerar los alimentos preparados que no se consuman inmediatamente.
*En caso de recalentar alimentos ya cocidos, hacerlo a temperaturas de cocción.


