Investigadores desarrollan métodos para combatir el cáncer cerebral agresivo
El experimento mostró avances prometedores con nanopartículas activadas por luz. “Se trata de un avance significativo para reducir la recurrencia, que sigue siendo uno de los mayores retos para los pacientes con glioblastoma”, afirmó Shi Bingyang, catedrático de nanomedicina de la Universidad de Tecnología de Sídney.
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- Ago 9, 2026
Científicos de Australia, Estados Unidos y China desarrollaron nanopartículas activadas por luz que podrían ayudar a los cirujanos a visualizar y extirpar con mayor precisión el glioblastoma, la forma más mortal de cáncer cerebral, además de destruir las células cancerosas que quedan tras la intervención quirúrgica, según las conclusiones de un estudio.
Según un comunicado difundido por la Universidad de Tecnología de Sídney (UTS), investigadores de esta institución australiana, la Universidad de Harvard (Estados Unidos) y la Universidad de Henan (China) descubrieron una plataforma de nanoenzimas de doble efecto resolver concebida para ambos problemas mediante una única herramienta de nanopartículas inteligentes.
“Se trata de un avance significativo para reducir la recurrencia, que sigue siendo uno de los mayores retos para los pacientes con glioblastoma”, afirmó Shi Bingyang, catedrático de nanomedicina de la UTS. Además, describió la plataforma como una guía precisa para el cirujano durante la operación y un tratamiento de limpieza focalizado posteriormente.
El glioblastoma es difícil de tratar porque las células tumorales se infiltran en el tejido cerebral circundante, lo que dificulta su extirpación quirúrgica completa sin dañar el tejido sano. Según los investigadores, la enfermedad también presenta resistencia terapéutica, dado que la barrera hematoencefálica limita el alcance de numerosos fármacos y la radioterapia.
Detalles de la enfermedad y tratamiento
La tasa de supervivencia a los cinco años ronda solamente el 7 %. Según el estudio publicado en Science Translational Medicine, la plataforma utiliza una lámina ultrafina de ingeniería atómica que facilita tanto la imagen tumoral durante la cirugía como la fototerapia posterior empleando la misma luz infrarroja cercana.
Durante la intervención, un colorante fluorescente permite a los cirujanos identificar agrupaciones de células tumorales de tan solo 44 micrómetros, mientras que una molécula de focalización facilita que las partículas atraviesen la barrera hematoencefálica y se acumulen en las células de glioma, explicó Shi.
Luego de la cirugía, esas mismas nanopartículas se reactivan para destruir las células cancerosas residuales. Indicó que, tras obtener resultados positivos en ensayos con ratones de laboratorio, serán necesarios nuevos estudios para confirmar su rendimiento de imagen y de terapia en el cerebro humano.

