LUNES, 20 DE JUL.

Menos hijos, más mascotas: veterinarios advierten que muchas parejas eligen un perro antes que formar familia

Con la natalidad en mínimos históricos, una profesional del sector sostiene que los animales ocupan un lugar central en los hogares y que, en muchos casos, reemplazan vínculos que antes se construían con hijos.

Frente al descenso sostenido de la natalidad en Argentina, veterinarios y especialistas comienzan a detectar un cambio profundo en la conformación de los hogares. En ese contexto, la médica veterinaria Paola Apollonio aseguró que “muchas parejas prefieren tener un perro antes que hijos” y advirtió que, especialmente, “muchas mujeres solas se aferran a los animales”, generando lazos afectivos cada vez más intensos.

Con 25 años de trayectoria profesional en su consultorio de Castelli al 1200, Apollonio (MP 9215) señaló que hoy los animales son considerados miembros plenos de la familia. “Cada vez más la gente toma a los animales como parte de su núcleo familiar y se forma un vínculo muy fuerte”, explicó, aunque remarcó que este fenómeno se observa con mayor fuerza en mujeres que viven solas, tanto con perros como con gatos.

Según relató, es habitual ver “mujeres que tienen gatos y son como sus hijos”, pero también perros de razas pequeñas, como caniches, salchichas o pinchers. Asimismo, al analizar la caída en la tasa de natalidad, sostuvo que “muchas parejas prefieren tener un perro antes que hijos” y consideró que se trata de “una forma de vida que la gente elige”.

En los últimos años, este cambio cultural dio lugar al término “perrhijos”, que define a las mascotas tratadas prácticamente como niños. En consecuencia, se multiplicaron los productos y servicios específicos: ropa, juguetes, camas, mantas y hasta espacios pensados para dormir junto a sus dueños. De este modo, perros y gatos pasaron a ocupar un lugar central en la vida cotidiana.

“Cuando voy a lo de mi mamá, le digo a mi perrita que vamos a lo de la abuela”, contó entre risas Joaquín, dueño de una perra salchicha. Lejos de ser una anécdota aislada, la escena se repite cada vez más en una sociedad donde los animales ganan una importancia emocional mayúscula.

Así, el fenómeno de postergar o descartar la maternidad y la paternidad da lugar a nuevos lazos, formas de cuidado y expresiones afectivas que antes no eran habituales. Incluso, se popularizó el concepto de “familias multiespecie”, en las que las mascotas forman parte activa de la vida social, casamientos donde los animales participan de la ceremonia, vacaciones pet friendly y alojamientos que los reciben como un integrante más.

Este emergente también se refleja con claridad en las ciudades y es observado a diario por veterinarios y especialistas, que advierten cambios no solo en el vínculo emocional, sino también en los hábitos de cuidado.

¿Alimento balanceado o natural?

En paralelo, también se modificaron las costumbres alimenticias. Consultada sobre la demanda de alimentos balanceados, Apollonio explicó al diario 0223, si bien no es su especialidad, desde su formación profesional siempre optó por la comida natural, al señalar que “los gatos padecen muchos problemas uretrales causados por el alimento y el estrés”.

No obstante, aclaró que las mascotas deben llevar dietas equilibradas, cuidando la proporción de proteínas e hidratos de carbono, para evitar enfermedades como diabetes o afecciones renales. En ese sentido, detalló que “el perro es omnívoro, mientras que el gato es más carnívoro”.

A pesar de ello, reconoció que el alimento balanceado “facilita la vida”, ya que los ritmos laborales y las rutinas actuales hacen que muchas personas elijan la practicidad antes que cocinar diariamente para sus animales.

Una despedida tan dolorosa como la de un familiar

Por último, la veterinaria se refirió al momento más difícil del vínculo; la muerte de una mascota. “Uno nunca está preparado para despedirse”, afirmó, y reconoció que siempre se trata de “un golpe muy fuerte”, ya sea por causas naturales o accidentes.

Sin embargo, explicó que, tras atravesar el duelo, muchas personas que aseguran que “nunca más” volverán a tener una mascota, con el tiempo regresan a esa experiencia. “Cuando se van, queda un vacío enorme en la casa, y muchos terminan volviendo a compartir su vida con otro animal”, concluyó.

Últimas Noticias