Sin moratoria previsional: más de 233.000 adultos mayores quedarán este año sin acceso a la jubilación
El fin del régimen de moratorias redujo un 45% las nuevas jubilaciones otorgadas por la ANSES. Quienes no completaron los 30 años de aportes deberán esperar para acceder a la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que equivale al 80% de la jubilación mínima.
- Info general
- Jul 28, 2026
Unos 233.000 adultos mayores que alcanzarán este año la edad jubilatoria no podrán acceder a una jubilación contributiva porque no reúnen los 30 años de aportes exigidos por la ley y ya no cuentan con la posibilidad de regularizar su situación mediante una moratoria previsional. Tras el vencimiento del régimen en 2025 y su no renovación por parte del Gobierno nacional, la única alternativa para gran parte de este grupo será esperar para cobrar la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM).
El impacto del fin de las moratorias ya se refleja en las estadísticas oficiales. Durante el primer semestre de 2026, ANSES otorgó 99.673 nuevas jubilaciones del régimen general, un 45% menos que en igual período del año anterior y un 53% menos que en el primer semestre de 2024, cuando más de 311.000 personas habían logrado acceder al beneficio mediante los planes de regularización de aportes.
Según las proyecciones, este año unas 110.000 personas podrán jubilarse por haber cumplido con la edad y los 30 años de aportes exigidos por la legislación. En tanto, otras 123.000 accederán a prestaciones a través de expedientes iniciados con las últimas moratorias o mediante la PUAM, un beneficio destinado a mayores de 65 años que representa el 80% de la jubilación mínima.
La situación vuelve a poner en el centro del debate el impacto de la informalidad laboral sobre el sistema previsional. Durante años, millones de trabajadores desempeñaron tareas sin registrar o con aportes incompletos, lo que hoy les impide cumplir con los requisitos para acceder a una jubilación. Más de 3,9 millones de personas habían obtenido el beneficio gracias a las distintas moratorias implementadas en las últimas décadas.
El fenómeno está estrechamente ligado a la evolución del mercado laboral. Entre noviembre de 2023 y abril de 2026, el empleo asalariado formal en empresas privadas cayó en alrededor de 255.000 puestos, mientras que el trabajo informal habría crecido en unos 450.000 trabajadores.
Según datos de la Secretaría de Trabajo, la totalidad de la generación de empleo de los últimos dos años se explicó por el crecimiento del trabajo independiente, especialmente entre monotributistas y cuentapropistas.
Para el presidente del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA), Jorge Colina, el principal problema radica en que el sistema previsional exige un mínimo de 30 años de aportes en un contexto de elevada informalidad. El economista sostiene que las moratorias resolvieron el problema de manera transitoria, pero generaron un fuerte costo fiscal, y propone modificar el esquema para que cada trabajador pueda jubilarse en función de los años efectivamente aportados, sin un piso obligatorio.
En ese sentido, especialistas advierten que la combinación de un mercado laboral cada vez más precarizado y la ausencia de mecanismos para completar aportes podría dejar a un número creciente de adultos mayores dependiendo exclusivamente de prestaciones no contributivas, reavivando el debate sobre una reforma integral del sistema previsional argentino.

