A menos de tres semanas de la fecha prevista para la salida de Reino Unido de la Unión Europea, la economía británica experimenta resultados dispares, con un crecimiento débil pero un alto nivel de empleo.

La incertidumbre de los últimos meses en relación al Brexit ha impactado la moral de las empresas y los consumidores.

Crecimiento

El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) se redujo a 1,4% en 2018, tras el 1,8% registrado tanto en 2017 como en 2016 y el 2,3% de 2015, según datos de la Oficina de Estadísticas Nacionales (ONS).

El frenazo se acrecentó últimamente: el crecimiento solo alcanzó 0,2% en el último trimestre de 2018 y podría desacelerarse aún más, a 0,1%, en el primero de 2019, según el instituto IHS Markit.

En el conjunto de 2019, el PIB podría aumentar solo 0,8%, según la OCDE, y 1,2% según el Banco de Inglaterra en la hipótesis de un Brexit acordado con la UE.

Inversiones

Ante la incertidumbre que rodea a las condiciones del Brexit, las empresas redujeron sus inversiones, que en el último trimestre de 2018 bajaron un 1,4% respecto al trimestre precedente, según la ONS. Fue la cuarta caída trimestral consecutiva, una serie negra que no se daba en Reino Unido desde la crisis financiera internacional de 2008.

Consumo

Después de haber impulsado el crecimiento británico durante años, los consumidores se muestran más prudentes desde hace algunos trimestres. La ONS aludió a un “crecimiento átono” del gasto de los hogares en 2017 y 2018. Su causa, el deterioro de la moral: según el instituto GFK, su confianza cayó en los últimos meses a su nivel más bajo en cinco años.

Empleo

La situación es sin embargo buena en lo que concierne a los mercados y al empleo, con una tasa de desocupación del 4%, su nivel más bajo desde 1975. En el último trimestre de 2018, la economía británica creó 167.000 empleos más de los que destruyó.

Salarios y poder adquisitivo

Según la ONS, los ingresos de los hogares progresan desde hace meses. Los salarios, con primas incluidas, aumentaron un 3,4% interanual a finales de 2018 y el poder adquisitivo mejora tras casi una década de duras políticas de austeridad a raíz de la crisis financiera internacional.

Sin embargo, según un informe presentado en noviembre en Londres por el relator sobre la pobreza de la ONU, Philip Alston, las desigualdades no dejan de crecer y uno de cada cinco británicos vive bajo el umbral de la pobreza según los criterios nacionales.

Inflación y tasas de interés

La inflación superó el 3% en ritmo anual después del referéndum sobre el Brexit de junio de 2016, alimentada por una fuerte depreciación de la libra que encareció las importaciones.

Desde entonces, la inflación se redujo a un 1,8% interanual el pasado enero.

Esta desaceleración del alza de los precios permite al Banco de Inglaterra mantener una política monetaria complaciente, con una tasa de interés débil de 0,75%.