El Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania informó hoy que nueve alemanes -algunos de ellos también con nacionalidad turca- se encuentran encarcelados en Turquía y acusados de estar relacionados con el fallido golpe de Estado registrado en el país euroasiático en julio pasado.

En una rueda de prensa, el portavoz del Ministerio, Martin Schafer, elevó de seis a nueve el número de encarcelados después de que en las últimas semanas fueron detenidas tres personas, aunque pidió cautela porque en algunos casos se trata de informaciones no corroboradas por las autoridades turcas.

El caso de mayor resonancia es el del corresponsal del diario Die Welt, el germano-turco Deniz Yucel, detenido en febrero en Estambul y acusado de propaganda “terrorista”.

Schafer señaló que no cree que haya más periodistas, pero reconoció que tampoco podía descartarlo totalmente, en el marco de unas relaciones bilaterales “muy difíciles”, y poca comunicación entre Ankara y Berlín, informó la agencia de noticias EFE.

No obstante, destacó los esfuerzos del gobierno en tener acceso a los encarcelados para ofrecerles asistencia consular e intentar seguir de cerca los procesos abiertos.

Para Berlín la prolongación de la prisión preventiva resulta “problemática, cuando no ilegal”, señaló el portavoz al recordar que ni en el caso de Yucel, ni en el de la traductora alemana Mesalu Tolu, arrestada a fines de abril, hay indicios que apunten a un próximo juicio.

Schafer insistió en la complicada comunicación existente entre la capital germana y las autoridades turcas, y su tardanza a la hora de informar de los ciudadanos alemanes detenidos, de los que tienen conocimiento en ocasiones por las familias.

El último alemán encarcelado, sin confirmación oficial, fue detenido la semana pasada por la policía en Estambul.

Además de las nueve personas -siete hombres y dos mujeres- en prisión acusados de estar relacionados de algún modo con la asonada del pasado julio, hay más de 40 alemanes encarcelados en Turquía desde la intentona golpista por delitos comunes, como drogas, y sin “ninguna connotación política”.

Los arrestos de alemanes han enturbiado las ya tensas relaciones bilaterales entre ambas naciones.