JUEVES, 04 DE JUN.

Colombia: Miguel Uribe muestra señales de mejoría neurológica, pero sigue en estado crítico

El senador colombiano y precandidato presidencial fue baleado en la cabeza durante un acto de campaña el sábado 7 de junio. Aunque su situación clínica continúa siendo grave, el último parte médico señala una leve evolución. El atacante, un adolescente de 15 años, fue detenido e imputado.

El estado de salud del senador y precandidato presidencial colombiano Miguel Uribe Turbay continúa siendo crítico, aunque en las últimas horas se reportaron “indicios de mejoría neurológica”, según detalló la Fundación Santa Fe de Bogotá, donde permanece internado desde el atentado del sábado pasado. Uribe, de 39 años, recibió dos disparos en la cabeza durante un acto político en el barrio Modelia, en Bogotá.

De acuerdo al parte médico difundido este miércoles, se registró una disminución del edema cerebral, lo que representa un primer signo de evolución positiva en un cuadro clínico que hasta ahora se mantenía sin cambios. Además, se observó una tendencia hacia la estabilización hemodinámica, aunque los profesionales insistieron en que el estado general del paciente sigue siendo crítico y bajo monitoreo neurológico estricto.

En paralelo, la Justicia avanza con la investigación del violento ataque, que conmocionó al país y reavivó el debate sobre la violencia política en Colombia. El presunto autor del atentado es un adolescente de 15 años, quien fue detenido por los escoltas del dirigente tras una breve persecución. El joven fue imputado por tentativa de homicidio agravado y portación ilegal de armas, cargos que no aceptó durante la audiencia realizada el martes.

Según trascendió, el atacante habría recibido una oferta de 20 millones de pesos colombianos por ejecutar el crimen, aunque con la condición de que el pago se realizaría solo después de concretado el hecho. Esta revelación, expuesta en la audiencia judicial, dejó al descubierto una posible trama detrás del ataque que las autoridades intentan esclarecer.

Además, el arma utilizada, una pistola Glock calibre 9 mm fue rastreada hasta Estados Unidos. La misma fue adquirida legalmente en 2020 en Arizona, pero no está registrada en los sistemas de control colombiano, lo que refuerza la hipótesis de un ingreso ilegal al país.

Mientras Uribe Turbay sigue luchando por su vida, su entorno familiar, encabezado por su esposa María Claudia Tarazona, pidió respeto y acompañamiento. En tanto, la Fiscalía continúa con las diligencias para identificar a los posibles autores intelectuales del ataque. Los investigadores no descartan que el joven imputado busque un acuerdo con la Justicia, ofreciendo información clave a cambio de una reducción en su condena, tal como lo permite el principio de oportunidad vigente en el sistema penal juvenil colombiano.

Uribe Turbay, miembro del partido derechista Centro Democrático, es nieto del expresidente Julio César Turbay y su historia familiar está marcada por episodios de violencia política, su madre, la periodista Diana Turbay, fue secuestrada y asesinada en 1991 por una célula del cartel de Medellín durante un fallido operativo de rescate.

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