Crisis histórica en Ceuta: suben a 34 los muertos mientras estiman que son 50.000 los migrantes que ingresaron desde Marruecos
La emergencia se produjo en apenas dos días y desbordó a las autoridades locales, que mantienen centros de acogida saturados. El Gobierno español anunció refuerzos fronterizos y acciones contra las redes de tráfico de personas, en medio de tensiones con Italia y la Unión Europea.
- Internacionales
- Jul 31, 2026
La crisis migratoria en Ceuta dejó al menos 34 muertos y cerca de 50.000 ingresos irregulares desde Marruecos en apenas dos días, según estimaciones oficiales.
La mayoría de las víctimas murió ahogada al intentar cruzar por mar hacia el enclave español, en una de las mayores oleadas registradas en la frontera sur del país.
En tanto, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, visitó la ciudad junto al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y calificó la situación como una violación de la integridad territorial de España.
Durante la recorrida, anunció la instalación de boyas en el espigón de El Tarajal para dificultar nuevos cruces marítimos y anticipó una aceleración en los procesos de identificación y devolución de quienes hayan ingresado de manera irregular.
Además, el Ejecutivo reforzó el despliegue de Policía Nacional, Guardia Civil y Fuerzas Armadas ante la presión sobre los centros de acogida.
Sánchez también agradeció la cooperación de Marruecos en las tareas de control fronterizo y repatriación, al tiempo que prometió mayor ofensiva contra las redes de tráfico de personas.
La crisis, sin embargo, también escaló en el plano diplomático. Desde Italia se planteó incluso la posibilidad de suspender el espacio Schengen para España, una zona de libre circulación en Europa que agrupa a 29 países sin controles en sus fronteras internas, una postura que luego recibió respaldo de Finlandia.
En respuesta, el canciller español convocó al embajador italiano en Madrid para expresar la protesta formal del Gobierno.
El ingreso masivo de migrantes convirtió este episodio en una de las mayores entradas irregulares de la historia de Ceuta y dejó a la ciudad bajo una tensión humanitaria y política inédita.

